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Ruta Libre
Publicado el lunes, 19 de enero del 2015 a las 23:30
Por: Aliado Número Uno / Saltillo, Coah.- Con la entrega de pantallas por parte de la Secretaría de Comunicación a más de 32 mil saltillenses, se pone en marcha la cuenta regresiva para el apagón
Una vez que se encienda la luz, el Gobierno quedará de nuevo en evidencia ante una gran verdad, si siempre llega tarde a arreglar las catástrofes, con la prevención, con los problemas sociales y contingencias sanitarias, qué le hace pensar que puede competir con la tecnología. Para ejemplo de apuestas perdidas, la enciclomedia, el internet gratuito en plazas públicas y este es el tercer round.
Con la entrega de pantallas por parte de la Secretaría de Comunicación a más de 32 mil saltillenses, se pone en marcha la cuenta regresiva para el tan llevado y traído apagón digital, un asunto que no incomodaba a nadie, hasta que al Gobierno se le ocurrió que entrar en la modernidad y mantener la competitividad implicaba el transitar hacia la era de la televisión digital.
Hasta ahora y como siempre, el acceso a la tecnología es un asunto aparejado con el nivel de ingresos; es decir, el sector de mayor capacidad económica desde hace años ya tiene acceso a internet, paga por un servicio de cable o se compró una pantalla de plasma equipada con puertos HDMI y USB; el resto, está en camino de hacerlo y ya la sacó en abonos chiquitos y hasta van por una pantalla de mayor tamaño.
Si las leyes y programas de gobierno no pueden competir contra las carencias, la responsabilidad social y por lo general llegan tarde para la atención de cualquier necesidad social, mucho menos tienen posibilidad de competir contra la tecnología.
Ahí está la telefonía celular, sin que medie ley de por medio, sin que a alguien se le haya ocurrido, hasta el más chimuelo masca tuercas y trae si no un Iphone, sí un dispositivo inteligente con el cual colgarse de cualquier wifi; “whatsapea”, tiene Face y hasta se molesta si la gente que paga internet protege su señal con una contraseña.
Ahí está la famosa y fallida Enciclomedia, que llevaría a la educación y la enseñanza a otro mundo, ahí está la promesa fallida del internet para todos o al menos en las plazas y lugares públicos y del cual no quedan ni unos megas de señal y ni quién se acuerde; ahora con las pantallas ya se reventó el hilo por lo más delgado.
Su entrega es tan amplia que abarca ocho programas sociales, uno solo de ellos relacionado con la pobreza y que beneficiaría a la población con menos recursos para comprarse una pantalla ni siquiera en abonos. Los que ya tienen plasmas, pantallas planas y demás, ven en el regalo de Gobierno una tele más y no falta mucho para encontrarlas en la reventa, empeñadas o malbaratadas.
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