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Coahuila

El yerno perfecto; el de los espectaculares por docenas en Saltillo cada año

Por Luis Carlos Plata

Hace 2 dias

Si Mamá Lucha, “la campeona de los precios bajos”, atrae masas con “el poder de tu morralla”, Alberto Hurtado, diputado local por Morena, reinventa el concepto.

Sus acciones, y principalmente su promoción política, van enfocadas a la madre mexicana que lucha por cuidar su economía. O al estereotipo como ama de casa, más bien. El target group al que se dirige, es ese: aquél que casualmente, yuxtapuesto como lista nominal, corresponde al grupo poblacional que mayoritariamente participa en cada jornada electoral.

Hurtado es un alquimista que conoce como nadie la fórmula para estirar el dinero, lo que coloquialmente se conoce como echarle más agua a los frijoles. Quizá sepa de algún portal dimensional desde donde atraviesa el espectro del tiempo y el espacio, va y regresa con provisiones, y aplica el “dar hasta que duela” de la madre Teresa de Calcuta como forma de vida.

De otra forma, con un salario de 92 mil 316 pesos mensuales más una prestación de 22 mil 500 al mes como “apoyo parlamentario” y 18 mil como “apoyo legislativo” para el desempeño de sus funciones, no podría costear lo que aquí se detalla.

Alberto regala rebanadas de sandía, vende tapas de huevo a bajo costo, tapa baches con sus propias manos o montado en una aplanadora de su propiedad, hace carne asada gratis —también con sus propias manos— para los transeúntes de la zona de hospitales, alrededor del General, donde a su vez tiene instalada en vía pública una ‘traila’ remolque para dispensar camas, baño y agua caliente a quienes ahí acuden a pedir posada.

Lleva burritos de hielera para compartirles. Cuece y envasa frijoles, carga cajas de frutas y verduras, vende tinacos a precio de mayoreo, y dispone de un camión consultorio rodante donde simulan atención médica. Todo aderezado con pasteles, botanas, refrescos, dulces, piñatas y juguetes para repartir.

Las fechas importantes para la familia matriarcal, bajo esa misma narrativa, también son cubiertas por él: Día de las Madres, Posadas, Navidad y Reyes.

El éxito está asegurado pues, mientras sea regalado, funciona en Saltillo. Y a caballo regalado no se le mira el colmillo (tropicalizado al contexto que nos ocupa -desertificado, sería un término más apropiado- ningún favorecido tiene objeción por saber de dónde vienen los recursos cuando estira la mano).

Se trata de la meritocracia para llegar a ocupar un cargo público, entendida y asimilada como beneficencia social. Dando y dando. No existe otra forma explorada, por lo menos no en lo local, de mostrarse como político profesional ante el gran público. En descargo de lo anterior, a nadie que se presenta con fines electorales en la capital de Coahuila se le presta atención más de 30 segundos si no trae algo mano para ofrecer. ‘Canastear’, es el segundo verbo que más representa a la ciudad, después del primero: simular.

Y justo ahí hemos llegado al quid de la cuestión.

A finales de 2024, con motivo de su primer informe de labores, Alberto Hurtado colocó 25 anuncios espectaculares -a dos caras en algunas ubicaciones- en la mancha urbana de Saltillo durante 12 días. Un episodio inusual por tratarse de un legislador local, destacado por atemporal y anormal por la difusión simultánea en los cuatro puntos cardinales de la capital; algo que no se veía unipersonalmente desde la fallida campaña de Ricardo Mejía Berdeja por la candidatura de Morena en 2022 (cuestionada, por cierto, debido al dispendio invertido en ella).

Salvo Antonio Flores, el millonario proveedor de carbón a CFE, quien hace las veces de representante por el PT, ningún otro representante coahuilense pagó por publicidad en lonas el ciclo anterior. Hace dos años Hurtado nos informaba que está “Jalando por Saltillo”. Hoy otra vez sus espectaculares forman parte del paisaje urbano, aunque con una leyenda distinta: “Vamos al cien por Saltillo”.

Además del mensaje literal, al calce de la lona impresa figura el emblema de la Legislatura LXIII, pues el sonriente personaje retratado para la ocasión justifica en dicha relación laboral el proselitismo durante los días previos y posteriores a un Informe Legislativo anual, sin ser sancionable por actos anticipados de campaña durante un eventual proceso electoral.

Al ser plurinominal, es representante del partido que lo colocó en las listas de representación proporcional en una posición de privilegio para obtener una curul mediante porcentaje de votación global, no representante de un distrito en particular, y mucho menos de una ciudad -en este caso Saltillo- entre 38 municipios que componen la entidad y tienen presencia en el Poder Legislativo como órgano de control constitucional.

Pese a ello, en 2024 el Congreso del Estado, es decir, su empleador, se negó a entregar a quien esto escribe información correspondiente al costo total de las actividades de difusión, desglosada por conceptos y rubros tales como impresión de lonas, renta de estructuras para anuncios espectaculares, pautas publicitarias en medios de comunicación, alquiler de salón y mobiliario, desplazamientos al evento convocado, entre otros que se pudieron verificar en un ejercicio periodístico.

Ni se desgaste al hacer el ejercicio ahora, en 2026, ya que la Unidad de Transparencia y Dirección de Asuntos Jurídicos le responderá que “no son gastos que absorbe este H. Congreso del Estado”, por tanto, “la Tesorería no ejerció ningún pago”, y tal vez, acomodándose en un criterio del INAI de 2021, le deslice una segunda negativa: “no existe obligación de elaborar documentos ad hoc para la atención de solicitudes”.

Dicho de otra forma: puede un diputado local cometer un dispendio sin que a nadie (incluido al propio Congreso Estatal y la Auditoría Superior del Estado) se le permita observar siquiera de dónde provienen los recursos para ello, mismos que pueden ser millonarios y lo más importante, ilícitos.

 

 

Cortita y al pie

Su trabajo legislativo no es menor en producción, a comparación de sus cuatro compañeros de bancada, y tampoco es intrascendente a diferencia, pues algunos temas planteados como punto de acuerdo no han sido mal enfocados y alguno ha sido aprobado incluso.

Ayer, sin embargo, en un evento proselitista disfrazado de Informe Legislativo, destacado por la movilización de personas (pasó de un salón de eventos en 2024 a un coso multitudinario en 2026), ocupó media hora de espera a su arribo, 45 minutos de saludos y fotos, 10 de agradecimientos, y finalmente 10 de mensaje o “acto republicano”.

 

 

La última y nos vamos

Alberto Hurtado, por lo demás, son todas las películas de Cantinflas en un solo aspirante. Es el yerno perfecto. El proveedor del hogar. Un paganini.

Porta sombrero, como dicta el cánon del político actual después del éxito del “Movimiento del Sombrero” de Carlos Manzo en Michoacán, aunque Hurtado ya lo reivindicaba previo a que se volviese popular, al presentarse a la primera sesión del Congreso del Estado con la guaripa sucia del extinto Guadiana.

Diputado local plurinominal ya es hasta la segunda quincena de diciembre. Generar las condiciones para seguir en el juego mediante su promoción personal, sea reeligiéndose por mayoría, y si no, provocando la expectativa para granjearse una candidatura en 2027 (sea por un distrito federal o por la Alcaldía de Saltillo), es el objetivo.

Pero Saltillo, para su mala suerte, no busca matrimonio ni es una hija casandera.

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