Arte

Publicado el miércoles, 18 de marzo del 2026 a las 04:03
Saltillo, Coah.- Para Gabriela Damián Miravete, la realidad se encuentra ordenada en niveles que, por medio de la imaginación, se rompen y terminan fusionándose con la primera y dando paso a las ideas de la fantasía y la ciencia ficción. Visiones que capta y transcribe, como una amanuense medieval, en cuentos con los que conformó Soñarán en el Jardín (Alfaguara, 2024), libro en el que exploran diferentes mundos del futuro y el pasado.
Escrito a lo largo de 10 años, desde 2009 y 2020, está conformado “como un sistema solar: hay un sol con diversos elementos compuesto alrededor del cual están orbitando los cuentos.
“
De alguna manera son cuentos que me enseñaron, o cómo aprendí a escribir en estos registros que me gustaban tanto como lectora y como escritora era lo que quería explorar, la ficción especulativa, la ciencia ficción, la fantasía y hasta el terror”, comentó Damián Miravete a Zócalo en entrevista.
El libro, que se presentó en la Fiesta Internacional de la Lectura de Yucatán (Filey), tiene en sus temas ideas y conceptos que, como apunta, conectan con un aire familiar a todo el libro a pesar de la distancia cronológica entre todos.
Según la autora estos son “la vida de las mujeres en el presente, el pasado y el futuro, eso me interesaba mucho y es paralelo a un compromiso de mi preocupación feminista por recuperar estas vidas perdidas, estas vidas no bien contadas o contadas desde otra perspectiva, desde otros intereses de las mujeres en el pasado, incluso de recuperar autoras también, de recuperar mi propia genealogía, de quiénes escribieron estas cosas antes que yo y de investigar y escribir textos sobre ellas”, apuntó.
Así, por el libro deambula una joven sor Juana Inés de la Cruz, quien construye una máquina encerrada en su claustro, por ejemplo. Concretando esa idea de recuperar la historia de las mujeres y sus voces en una metáfora que sólo el género de la ciencia ficcion la permitiría.
En el libro destaca particularmente el cuento que le da nombre: Soñarán en el Jardín, relato con el que ganó el Premio Shirley Jackson de Estados Unidos, y en el que mezcla el feminismo y la preocupación ecológica, otra de las líneas que unen al libro.
“
Me importa mucho ver y hablar sobre la violencia contra las mujeres, pero no observarla únicamente desde la perspectiva de la información y tratar de entender este fenómeno desde ahí porque ya se ha abordado desde las motivaciones de los feminicidas, las causas sociales, los sistemas económicos, me interesaba aportar a eso que ya existe y que es importante como este otro componente que es el cuidado, la reparación, la imaginación en torno a qué hacemos después de esto y cómo nos libramos de esto, cómo construimos un mundo que vaya en sentido opuesto, de qué manera podemos salir del laberinto de la violencia y si somos nosotras las únicas responsables o más bien, como lo hemos hecho hasta ahora, las mujeres somos los sujetos históricos que más han cambiado en los últimos 200 años a base de una lucha muy constante y muy comprometida que nos ha costado un montón, pero realmente somos nosotras las responsables de ese cambio, y creo que la sociedad en su conjunto tiene que cambiar y que es lo que tendría que pasar para que cambiáramos”, dijo.
Damián Miravete, como refleja en estos cuentos, es una interesada en el tema de la historia y es, de hecho, una de las razones por las que también está atraída por la ciencia ficción a quien llama “la prima loca de la historia”.
Asi, el género permite no sólo una visión pesimista del ahora “en donde vemos a Trump, a Miley, a Netanyahu y el genocidio de Gaza”, sino que ofrece la posibilidad de imaginar un mejor futuro.
“
Me parece que algo que me atrae mucho de la ciencia ficción en concreto es que toda intención de modificar la realidad surge de la imaginación. Todo lo que existe ha existido primero en nuestra mente. Y entonces, ¿cómo producimos realidad? Pues a partir de narrativas también.
“
A mí me preocupa que aunque las distopías sean súper porque nos ayudan a ver y criticar, también puede resultar abrumador como una realidad única y como una confirmación del estado de las cosas. Efectivamente, la realidad es un asco en este momento y vemos a Trump, y vemos a Milley, y vemos a Netanyahu, y vemos al genocidio en Palestina y las cosas horribles que están pasando en México. Y entonces es como, pues sí, vivimos en una distopía. ¿De qué nos sirve esa confirmación? O sea, ¿qué tan constructiva es? A lo mejor nos sentimos acompañados y nos sentimos reflejados en esos universos, en esas narrativas, pero yo siento que ya llegamos al punto de la depresión y de la inacción y del, claro, es que esto es así y así nos tocó vivir. A mí me interesa que la ciencia ficción también moviliza políticamente en su capacidad de decir, pero esto podría ser de otra manera, porque en el corazón de toda distopía late, secreta, una utopía.
“
Me parece que la ciencia ficción en ese sentido también puede proponer y crear esperanza”, concluyó.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 6 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias