Internacional
Por
Grupo Zócalo
Publicado el jueves, 8 de abril del 2021 a las 18:16
España.- Encontrarse unas gafas dentro de una bolsa de patatas fritas cerrada parece una broma, pero es lo que le ha ocurrido a una usuaria de Twitter.
Los anteojos descansaban entre las patatas de la marca gaditana Cortijo del olivar que, tras ver el mensaje en la red social, contestó con un aparentemente simpático mensaje, bromeando con que se le habían caído a un tal Manolito.
me he encontrado unas gafas de vista en un paquete de patatas (adjunto todas las perspectivas para que se vea que no es fake) pic.twitter.com/dbMUxSV1GI
— paulapayan123 (@paulapayan123) April 6, 2021
Lo cierto es que, gracias a la magia de internet, apareció por allí incluso el dueño de las gafas, que explicó a Paula, que así se llama quien descubrió la bolsa de patatas, que se le habían caído en la línea de la producción en la fábrica de Abrajanejo.
Después de que el tecnólogo alimentario Miguel A. Lurueña, autor del libro Que no te líen con la comida, compartiera el tuit de Paula, varios usuarios de la red social aseguraron haber encontrado otros intrusos en bolsas de patatas fritas de la misma empresa: un tornillo y hasta trozos de alambre.
Esto mejora por momentos. Tuit de 2019 de una persona denunciando la presencia de un tornillo en una bolsa de patatas de la misma empresa https://t.co/6HGlqkM75K
— Miguel A. Lurueña (@gominolasdpetro) April 7, 2021
Un problema serio de seguridad alimentaria
Como explica Lurueña a Directo al Paladar, aunque el asunto es tan rocambolesco que da para hacer chistes, lo cierto es que estamos ante un grave fallo en el control del producto: “Pensemos lo que podría ocurrir si en lugar de tratarse de unas gafas, se hubiera tratado de los trozos de cristal procedentes de una de las lentes de esas gafas: podrían causar desde roturas de piezas dentales, hasta laceraciones en la boca y graves daños en el tracto intestinal… Lo dicho, en las redes sociales el suceso puede dar para unas risas, pero desde el punto de vista de la salud y la seguridad alimentaria no es cosa de broma, sino algo muy grave”.
Buenas noches @cortijoolivar , me gustaría preguntaros dónde puedo ponerme en contacto con vosotros ya que me he encontrado esto (trozos de alambre) en un paquete de patatas vuestro. Gracias que lo volcamos y no nos lo hemos comido. pic.twitter.com/05aksEHTrm
— Manu Camacho (@_ManuCamacho_) April 2, 2018
Como todo el que haya visitado alguna fábrica de alimentos sabe, lo primero que hay que hacer al entrar en las instalaciones es desprenderse de pendientes, relojes o cualquier objeto que pueda car en la línea de producción. Incluso los bolígrafos que se utilizan son especiales, para ser detectado por los detectores de metales presentes en muchas fábricas para evitar, precisamente, que acaben unas gafas en la bolsa de patatas fritas.
“
Desde luego esto de encontrarse unas gafas en el interior de una bolsa de patatas es muy poco habitual, pero hay ejemplos de contaminaciones físicas que sí pueden ser más habituales, sobre todo si no se pone remedio para evitarlo, tal y como obliga la legislación”, explica Lurueña. “Por ejemplo, piezas sueltas de la maquinaria (tuercas, tornillos…), objetos procedentes de los operarios (pendientes, anillos, etc.), restos asociados a los propios alimentos (piedras, huesos, cáscaras, etc.)”.
Con información de Directo al paladar.
Notas Relacionadas
Hace 10 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 7 horas
Hace 7 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 20 horas
Hace 21 horas
Hace 22 horas
Hace 1 dia