La Presidenta está muy contenta porque el canciller español, José Manuel Albares, reconoció en un discurso que la conquista de México “no fue un proceso entre iguales. Fue un proceso brutal, de violencia, imposición y despojo. Se intentó destruir no sólo territorios, sino culturas enteras, saberes milenarios, lenguas, modos de vida”.
La posición del funcionario español, en la inauguración de una exposición titulada Mujeres del maíz y del cosmos: arte indígena de antes y de ahora, que se presenta en Madrid, puso tan feliz a la mandataria mexicana que se agarró de ahí para insistir en el “perdón” y las “disculpas” que el gobierno de López Obrador le exigió al Gobierno de España y en particular al jefe del Estado español, el Rey Felipe VI.
Y como muchas otras filias y fobias de su antecesor, la Presidenta se sumó a esta petición con un desaire mayúsculo al no invitar a su toma de posesión al monarca español, lo que fue rechazado en España y visto como una señal de animadversión de la nueva mandataria mexicana.
Desde entonces las relaciones entre los gobiernos de México y España, si bien continúan en el terreno comercial, social y cultural con un intenso intercambio de todo tipo, en la parte política y diplomática han sido más bien frías, aun cuando en ambos países gobierna la izquierda. Por eso ayer, entre tantos problemas que enfrenta su gobierno en temas de seguridad, salud pública, demandas campesinas y los escándalos de corrupción y excesos en su partido, la Presidenta decidió interpretar las declaraciones del canciller español “como una primera señal” de que ese país reconoce la violencia y los abusos que se cometieron en la conquista del territorio que hoy ocupa México.
Tal vez entre tantas cosas malas que le están pasando en su administración, la Presidenta quiso ver el vaso medio lleno y festejó las declaraciones del funcionario del gobierno de España con la idea de que pronto le darán las disculpas que tanta polémica y molestia causaron en el país ibérico…
El nuevo director de Nafin-Bancomext, Roberto Primeros Lazzeri Montaño, ha comenzado a hacer sus primeros nombramientos desde que asumió la banca de desarrollo en agosto pasado. Entre las designaciones está la de Jorge Vargas Aguilar, como Director Regional Noroeste de Nafin, comprendiendo los estados de Sinaloa, Sonora, Baja California, Baja California Sur y Chihuahua, con experiencia en el ámbito financiero y fiscal por haber sido Administrador Regional de Auditoría de Comercio Exterior de occidente del SAT, además de administrador de las Aduanas de San Luis Río Colorado, en Sonora, y Ojinaga, en Chihuahua, y también administrador de Auditoría Fiscal Federal en Nogales, Mexicali, Tijuana y Guadalupe, Nuevo León…
Y a propósito de esta Administración y los fuertes problemas y herencias malditas que le dejó su antecesor, en el tema del huachicol de combustibles y la estrategia que puso en marcha la Presidenta para enfrentarlo, parece que empieza a dar resultados.
Porque, según uno de los mayores grupos gasolineros del país desde que empezaron a combatir la importación ilegal de gasolinas y combustibles, a través de las aduanas nacionales, las ventas de este grupo subieron en un 12%, lo que interpretan como una señal de que al disminuir el mercado negro de las gasolinas y la venta de huachicol, los automovilistas están volviendo a comprar en el mercado formal lo que explicaría el incremento en sus ventas que ha registrado en los últimos meses el mencionado grupo gasolinero… Escalera mandaron los dados para los amables lectores y también para los difuntos que nos visitan este fin de semana.
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