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Publicado el miércoles, 31 de diciembre del 2008 a las 08:16
Saltillo, Coah.- En este 2009, acercarse a la espiritualidad será una obligación para los que tienen la panza llena; la delincuencia y la criminalidad serán derrotadas sólo por la educación, y para el ciudadano común, es tiempo de limpiar su casa desde el clóset espiritual.
Tras abandonar su carrera profesional como ingeniero y catedrático universitario, el gurú colombiano Gerardo Motoa Garavito recorre el mundo llevando un mensaje espiritual convencido de que es el camino de la humanidad.
Y en vísperas de Año Nuevo, llama a hacer una limpia interior y sacar, como de un ropero, las cosas que no se usan y sólo ocupan espacio. A su visita en Saltillo, fue entrevistado por Zócalo para sus lectores. La crisis, la religiosidad, la inseguridad y la pena de muerte, no son temas que escapen al escrutinio del gurú.
¿Siente energías diferentes en los lugares donde ha estado?
“Hay sitios muy comprometidos con la materia, ciudades muy religiosas y algunas con un ambiente más espiritual. Uno de los errores que cometemos es que confundimos la espiritualidad con la religión y eso nos lleva a creer que somos espirituales, cuando somos religiosos y eso no necesariamente ocurre.
“Hay muchas personas que se declaran fuertemente religiosas y yo diría que son aespirituales, que su comportamiento no tiene para nada una expresión espiritual. Cuando yo utilizo la religión para separar y decir que este lado somos los buenos y allá están los malos y vamos a matarlos, eso no es espiritual.
“Yo soy católico en el sentido de que estoy bautizado, me casé por la Iglesia y me gusta el catolicismo más que otra religión, pero independientemente de eso, le apuesto a la espiritualidad”.
¿A Saltillo cómo la siente?
“La siento un tanto apática, como que ni chicha (una bebida típica colombiana) ni limonada. Como que no es una ciudad muy comprometida con cosas de este tipo”.
¿Cómo irse por el lado de la espiritualidad cuando hay tantas cosas que apuntan a otras direcciones?
“Lo puedes hacer porque te das cuenta, te cae el veinte o por conmoción, tú escoges.
“Tenemos una sociedad que hace crisis por todas partes. Ya empezó a hacer crisis por lo que le duele a la mayoría de la gente que es el dinero. Los bancos y los gobiernos están preocupados por cómo sacarlos de la olla en que se han metido.
“Comparto las opiniones que dicen que los bancos se meten solos en sus problemas, cuando tienen utilidades éstas son privadas, pero cuando tienen pérdidas éstas son públicas. Las tenemos que pagar todos, pero si tú tienes problemas para pagarle al banco, el Gobierno no sale a defenderte a ti, dice que es problema tuyo porque arriesgaste y perdiste.
“O agarramos la onda, porque nos damos cuenta de la importancia que tiene la espiritualidad para balancear esta sociedad o lo hacemos por conmoción porque la sociedad se va a pique y hay que aprender a la fuerza. No entiendes por las buenas, a ver si entiendes por las malas”.
Las personas en crisis recurrirán en estado de shock, de crisis y problemas, voltearán a ver soluciones que no serán positivas, como meterse en cultos, o la lectura de cartas, del futuro, o comprar un perfume para obtener empleo…
“Creo firmemente en la ética. Si uno quiere resolver los problemas de fondo, tiene que aprender a vivir de manera ética. El yoga se basa en la pureza y la limpieza, tener cuidado con lo que pone uno dentro.
“Hay que aprender a manejar eso. No se deje tentar, como dirían los cristianos. Un ejemplo muy sencillo es cuando quieres comerte una manzana, vas al centro comercial a comprarla pero ahí hay peras rebajadas y terminas dándole largas y compras cosas que no necesitas.
“El segundo principio es la austeridad: no tenga nada que no necesita, ni nada que no use. Cuando uno asume eso, le cambia la vida. Les digo a las personas que miren el clóset, que abran y miren dentro. Hay cosas que las compró y no las usó. Nos llenamos de un montón de cosas que terminan siendo una carga, un peso, y eso es afuera y adentro.
“Un tercero es el autoestudio de sí mismo (sic). Dios no le resuelve la vida a nadie, tampoco se la complica. Es un problema tuyo, tú verás qué haces con tu vida. Dios es como un refrigerador lleno que tú abres y hay comida, pero si tú no te haces el desayuno, la cena, pues no comes por más que el refrigerador esté lleno.
“Hay que aprender qué tenemos en nuestro interior, qué nos sobra, qué nos funciona bien. Situaciones de crisis las hemos vivido todos, y hay individuos que creen que la solución es pegarse un tiro en la cabeza, hay otros que analizan qué es lo disfuncional y aprenden a resolverlo.
“Creo en la ética del contentamiento, en aprender que hay que estar contentos pase lo que pase, ocurra lo que ocurra. Así puedes encontrar soluciones muy creativas a cualquier problema, pero de un estado de abatimiento, depresión y angustia no vas a encontrar soluciones y el mundo se te va a cerrar, pero si te mantienes contento, seguro se te van a ocurrir ideas novedosas para resolver la vida.
“Y finalmente en la ética entra la idea de Dios, pero no uno en particular, sino el que te dé la gana. El cristiano, el musulmán, una inteligencia no sé qué, ten la idea de Dios la que quieras y no te armes bronca con otros porque tienen otras ideas de Dios. Quién me dice a mí quién tiene la razón cuando finalmente lo que uno tiene frente a Dios es una creencia”.
¿La espiritualidad busca entonces las respuestas al interior de uno mismo y la religión la busca en un ser superior?
“Esa es una buena conclusión, Jiddu Krishnamurti –escritor y orador en materia filosófica– define la espiritualidad como un estado de orden interior.
“Si tienes una posición espiritual cuando usted encuentra ese orden y lo mantiene, desde ahí puede encontrar las respuestas que ande buscando, pero si estoy desordenado, en un caos interior que no sé si vengo o si voy, qué respuesta voy a encontrar: ninguna”.
¿Se verá la luz con todo lo que pasa, inseguridad y crisis?
“Sí. En Colombia en medio de tantas crisis se han probado muchas cosas, pero lo único que funciona es la educación, basada en la espiritualidad. Eso lo hemos probado. Bogotá era una ciudad con todos los males de mundo: problemas de delincuencia, de violencia social, analfabetismo, educación, de salubridad, de movilidad, esas ciudades que se vuelve un lío ir de un lado a otro.
“Y llegó un matemático, Antanas Mockus, un profesor universitario y se lanzó a la alcaldía de Bogotá, llegó sin haberse gastado un peso en la campaña y convenció a la gente con su discurso, y como no gastó en campaña, llegó libre de compromisos. No le debía nada a nadie y era un hombre convencido en la educación.
“En Medellín, otro alcalde, también matemático, llegó y en tres años le cambió la cara a la ciudad. O sea, es posible, pero usualmente tomamos como camino los caminos de que si hay violencia, la reprimimos, que si hay corrupción, represión a la corrupción”.
¿Se puede ser espiritual con la panza vacía?
“Yo creo que hay que romper ese círculo vicioso por algún lado. Porque es la falta de espiritualidad en este planeta la que hace que haya mil 300 millones de personas viviendo en la miseria, intentando vivir su vida con un dólar diario.
“A un individuo que tiene la panza vacía le cuesta más llegar a la espiritualidad, al que la tiene llena ese sí tiene que aprender a vivir espiritualidad para que ayude a equilibrar esto, de manera que nadie viva con la panza vacía”.
¿La pena de muerte es una solución a los secuestros, violaciones y mutilaciones? “El que mate lo matamos, es la Ley del Talión que inventaron los judíos hace 4 mil años: ojo por ojo, diente por diente, y lo que sabemos es que no resuelve nada”.
¿Quién es?
Gerardo Motoa Garavito
Nació en Palmira, Colombia. Tiene 49 años. Es signo acuario con tauro. Lleva 21 años de casado y tiene dos hijos, de 20 y 14 años. Es ingeniero industrial por la Universidad del Valle en Cali, Colombia, y doctor en ingeniería industrial en la Universidad Politécnica de Madrid.
Fue profesor universitario, investigador y consultor en temas relacionados con la gerencia de proyectos en diversas universidades de Colombia, llegando en particular a ser profesor asociado de la Universidad del Valle, Cali, Colombia, durante 19 años.
Director del programa de ingeniería industrial y director de la Escuela de Ingeniería Industrial y Estadística. Igualmente fue par académico de la Comisión Nacional de Acreditación del Ministerio de Educación de Colombia.
En mayo de este año, luego de 32 años dentro de la Gran Fraternidad Universal, alcanzó el grado de gurú.
“Eso ya se ha probado. La pena de muerte existe en Estados Unidos desde siempre y no resuelve el problema. Yo diría sí a la pena de muerte pero a la pobreza, al mal manejo del medio ambiente, a la falta de educación. Lo otro es lo más fácil.
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