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Coahuila

Es tiempo de salvar las dos vidas

Por Eduardo Pacheco

Hace 2 años

El pasado 28 de septiembre se conmemoró el Día de Acción Global por el Aborto Legal, Seguro y Accesible, también conocido como el día por la Despenalización y Legalización del Aborto. Personal de la Secretaría de Salud del Estado dio a conocer que desde el 2021, año en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dictó una resolución mediante la cual declaró la invalidez del Artículo 196 del Código Penal de Coahuila, que establecía una pena de prisión a la mujer que voluntariamente se practicara un aborto o a quien la hiciere abortar con el consentimiento de aquella, sustentaron su decisión bajo el criterio de  considerar que el delito de aborto vulneraba el derecho de la mujer y de las “personas gestantes” a decidir libremente; (cabe aclarar que las únicas personas gestantes que existen son precisamente las mujeres) pero ese, es otro tema; continuando con el análisis de la información dada, también se reveló que tan sólo en los dos primeros años se han practicado más de 2 mil abortos en Coahuila, contando solamente los abortos oficialmente realizados en hospitales públicos, (ya que el número real siempre es mayor). Según estos datos, podemos advertir entonces que, por cada mes, al menos a 90 niños y niñas coahuilenses no se les permitió nacer; significa que, por cada día, al menos a tres niños y niñas se les arrebató la oportunidad de tener una vida como la que usted y yo hoy tenemos, sin embargo esos seres inocentes e indefensos no tuvieron el mismo destino, porque sus madres, padres y/o familiares simplemente decidieron cortarles la vida; esto fue posible gracias a que los sistemas jurídicos y de salud actuales, les permiten a las mujeres decidir libremente quien vive y quien muere mediante la aplicación de protocolos que realmente son una política pública de exterminio sistematizado, incluso, en lo personal estamos convencidos de que esas prácticas deberían estar consideradas como homicidios calificados porque se comenten con las agravantes de premeditación, alevosía, ventaja y traición; además, el aborto es una acción cometida con alta crueldad porque los bebés no tienen ninguna posibilidad de defenderse, ni de abogar por sus propias vidas, tampoco cometieron algún delito y trágicamente son ejecutados en forma sumaria o mejor dicho, en forma sumarísima.

Hasta aquí las preguntas son: ¿Y dónde quedaron los derechos humanos de los bebés? ¿En dónde quedaron todos esos colectivos y las mujeres feministas que dicen defender los derechos de las mujeres? Porque hay que mencionar una cosa que no han querido tener en cuenta y es que de todos esos más de 2 mil niños abortados, más de mil eran mujeres, sí, ¡eran niñas! de acuerdo con los datos proporcionados con el Inegi que establecen que en México la distribución de la población corresponde a 51% mujeres y 49% hombres.

Dimensión de la tragedia. Para que podamos entender de mejor manera el tamaño de la tragedia, podríamos considerar que esos más de 2 mil niños asesinados, es la capacidad que actualmente tiene el estadio Olímpico de la Ciudad Deportiva, aquí en Saltillo, en la tribuna de sol; Es el equivalente a llenar más de 60 salones con niños y niñas de preescolar con capacidad de 30 niños por grupo; En el incendio del año 2009, ocurrido en la guardería ABC, en Hermosillo, Sonora, que tanto dolor trajo a sus familias, murieron 49 niños, bueno pues, el aborto en Coahuila equivale a haber tenido más de 40 veces esa triste y lamentable tragedia; En el caso de los 49 desaparecidos, el aborto en Coahuila equivale a 46 veces la desdicha de Ayotzinapa.

Es por ello que, como sociedad, tenemos la responsabilidad de trabajar para fortalecer el principio de abrazar el valor de la vida de todos los seres humanos, independientemente de su edad, sexo, raza, condición económica, incluso independientemente de la forma en cada uno de nosotros hayamos sido concebidos.

Biblia. Esto de dictar leyes para promover el asesinato de niños en realidad no es algo nuevo, allá por el año 1,300 antes de Cristo, en el Libro de Éxodo se narra el tiempo en que el pueblo hebreo (que estaba bajo el dominio de los egipcios), empezó a multiplicarse en gran manera al grado que el Rey de Egipto tuvo miedo de que el pueblo se siguiera multiplicando y en un momento dado pudieran rebelarse en su contra o unirse a sus enemigos en guerra y que acabaran con su reinado. Por ello, mandó aumentar las cargas de trabajo a los hebreos, pero esto solo trajo como consecuencia que se multiplicaran aún más, entonces Faraón dictó un decreto, una ley, ordenando a las parteras de las mujeres hebreas que la nacer los niños vieran el sexo del bebé y si era hombre lo mataran y si era mujer la dejaran vivir. La Biblia narra que las parteras tenían temor de Dios y no obedecieron el decreto y Dios bendijo a las parteras y a sus familias, entonces el pueblo hebreo se multiplicó y se fortaleció aún más; Faraón dictó un nuevo decreto ahora mandando echar al río a todo hijo que naciera y a toda hija le preservaran la vida, de ahí la historia del libertador llamado Moisés que sacó al pueblo de hebreo de la esclavitud de Egipto.

Estimado lector, ese espíritu de muerte que operó sobre los niños en Egipto, es el mismo que hoy se sigue manifestando, dictando leyes y decretos por parte de los “reyes” modernos, para matar a los niños; afortunadamente el pueblo de Dios sigue en pie de lucha para salvaguardar la vida de los niños y niñas mexicanos.

No sé si usted lo sepa, pero la aporofobia es el miedo, repugnancia y rechazo que experimenta una persona hacia la pobreza y hacia los pobres; rogamos a Dios que esa no sea la razón oculta detrás de todos los esfuerzos y recursos que se están utilizando para intentar acabar con la pobreza, eliminando a los más pobres.

Necesitamos que en Coahuila y en cada uno de sus 38 municipios se levanten ciudadanos y servidores públicos con temor de Dios, que diseñen políticas públicas que permitan salvaguardar la vida, la integridad física y espiritual tanto de los padres, las madres de familia y de sus hijos; Es necesario empezar a gobernar con perspectiva de Familia y que nos alejemos de las ideologías perversas y engañosas disfrazadas de derechos humanos. Es tiempo de salvar las dos vidas.

Que Dios bendiga a todas las familias de Saltillo, de Coahuila y de México.

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