Espectáculos
Por
D. Aguilera
Publicado el lunes, 2 de febrero del 2026 a las 10:15
Estados Unidos.- La periodista y comentarista conservadora Emily Austin expresó su opinión sobre el momento político durante la ceremonia de los Grammy 2026, en particular la reacción de la audiencia ante las declaraciones de algunos artistas contra la agencia de inmigración de Estados Unidos (ICE).
En la gala —celebrada en el Crypto.com Arena de Los Ángeles— varios músicos usaron sus discursos para criticar las políticas migratorias y los operativos de ICE, lo que fue acompañado por gestos simbólicos como pines con la frase “ICE Out”. Entre esos artistas estuvo Bad Bunny, que recibió una ovación de pie después de iniciar su discurso diciendo “ICE Out” y defendiendo la humanidad de quienes enfrentan la migración.
Austin, quien apoya al presidente Donald Trump y se identifica con posiciones conservadoras, reaccionó negativamente a estas expresiones, especialmente al apoyo del público a las palabras del artista. En un video grabado durante el evento, la comentarista afirmó que recibir con una ovación de pie a quien dice “ICE Out” es “vergonzoso” y, en cambio, afirmó que “ama a nuestras fuerzas del orden”.
Ella también se mostró crítica con otros momentos de la ceremonia en los que artistas como Billie Eilish usaron su discurso para criticar a ICE, llegando a ridiculizar públicamente dichas declaraciones en sus redes sociales y describiéndolas como “difíciles de escuchar”.
La reacción de Austin generó una ola de respuestas encontradas en redes sociales, donde algunos usuarios la criticaron por su actitud y por documentar su reacción en un evento de este tipo, mientras que otros la apoyaron por su postura a favor de las agencias de seguridad y en contra de las críticas a ICE.
El “ICE Out” en los Grammy: por qué el mensaje encendió la polémica y qué significa para la comunidad latina
La edición 2026 de los Premios Grammy trascendió lo musical y se convirtió en un espacio de confrontación política y social, luego de que varios artistas —entre ellos Bad Bunny— utilizaran el escenario para pronunciarse contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La expresión “ICE Out” desató aplausos dentro del recinto, pero también una fuerte reacción de sectores conservadores en Estados Unidos.
Para entender la dimensión del debate, es necesario observar el contexto migratorio actual. En los últimos meses, Estados Unidos ha experimentado un endurecimiento del discurso y las acciones migratorias, con un renovado protagonismo de ICE en operativos de detención y deportación. Estas políticas, asociadas a la línea impulsada por Donald Trump, han sido duramente criticadas por organizaciones de derechos humanos, que señalan prácticas agresivas, separación de familias y criminalización de migrantes, en su mayoría latinos.
En ese escenario, la frase “ICE Out” no es solo una consigna política, sino un grito simbólico de rechazo a una institución que para millones de personas representa miedo, persecución y pérdida. Para la comunidad latina —incluidos migrantes, hijos de migrantes y ciudadanos— ICE se ha convertido en un símbolo del conflicto entre identidad, pertenencia y exclusión.
El impacto fue mayor porque el mensaje se dio en un momento histórico: Bad Bunny acababa de convertirse en el primer artista de habla hispana en ganar Álbum del Año en los Grammy. Es decir, mientras la industria musical estadounidense reconocía a un latino en su máxima categoría, ese mismo artista utilizaba el micrófono para recordar que millones de personas de su misma comunidad siguen siendo tratadas como “ilegales”, “amenazas” o “extranjeros”, aun cuando viven y trabajan en el país desde hace años.
En su discurso, Bad Bunny enfatizó la humanidad de los migrantes al afirmar que no son animales ni salvajes, sino personas. Ese mensaje fue recibido con una ovación de pie por gran parte del público presente, lo que evidenció una división profunda: para algunos, se trató de un acto de valentía y representación; para otros, de una falta de respeto hacia las fuerzas del orden.
Standing ovation at the Grammys after an artist said “ICE Out”
So shameful. We love our law enforcement ❤️ pic.twitter.com/dcNGX32EAB— Emily Austin (@emilyraustin) February 2, 2026
Las críticas más fuertes vinieron de comentaristas conservadores como Emily Austin, quien calificó la ovación como “vergonzosa” y expresó públicamente su apoyo a las agencias de seguridad. Sus declaraciones reflejan una narrativa ampliamente difundida en ciertos sectores estadounidenses, donde cualquier crítica a ICE es interpretada como un ataque directo al Estado o a la legalidad.
Sin embargo, para gran parte del público latino, lo ocurrido en los Grammy fue leído de otra forma: como un acto de visibilidad y resistencia cultural. En un país donde la población latina es clave en lo económico, social y cultural, pero sigue enfrentando discriminación estructural, ver a uno de sus máximos referentes artísticos alzar la voz en un escenario global tiene un peso simbólico profundo.
El episodio dejó claro que la música, el entretenimiento y la política ya no están separados. En medio de tensiones migratorias, discursos polarizados y una elección presidencial en el horizonte, el “ICE Out” en los Grammy se convirtió en un reflejo del momento que vive Estados Unidos y del lugar que los latinos ocupan —y reclaman— dentro de esa conversación.
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