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Por
Manolo Acosta
Publicado el domingo, 20 de julio del 2008 a las 14:00
Monclova, Coah.- El día de ayer abandonaron el hospital, los dos jóvenes sobrevivientes del fatídico accidente que ocurrió la tarde del viernes a un costado de la Carretera Federal 30 y que dejó como saldo dos muertos.
Como sus lesiones no fueron consideradas como graves, José Ignacio de la Cruz Vargas y Alejandro Campos Cruz fueron dados de alta por los médicos que se encargaron de brindarles la atención requerida.
Sin embargo, José Ignacio de la Cruz permanecerá arraigado en su domicilio de San Buenaventura bajo la custodia de elementos de la Policía Ministerial, debido que se le considera presunto responsable de la muerte de sus dos amigos de parranda.
Luego de dar a conocer lo anterior, la Procuraduría de Justicia informó que los cuerpos de los finados ya fueron entregados a sus deudos, después de que éstos cumplieron con el trámite de la identificación en la funeraria donde permanecían depositados los restos.
Asimismo, se mencionó que hasta el momento las tres familias afectadas no se han presentado a interponer su formal querella o en su defecto, a dar el perdón al inculpado.
De acuerdo con las primeras declaraciones del presunto doble homicida, él y sus amigos viajaban sobre la Carretera Federal 30 con dirección hacia la ciudad de Monclova.
Sin embargo, un camión que transportaba pacas se le atravesó al paso y provocó que perdiera el control del volante al tratar de esquivarlo.
Por ese motivo, el carro Ford Mystic se salió de la carpeta asfáltica, recorrió un tramo de terracería y terminó por estrellarse violentamente contra un huizache que se encontraba a un costado de la arteria federal. En el lugar de los hechos quedaron sin vida, prensados dentro del vehículo, Felipe de Jesús Sandoval Contreras y Josué Neftaly Lara Gómez.
La primera información que ofrecieron las autoridades que tomaron conocimiento del caso, contrasta bastante con la versión que ofreció el conductor de la unidad accidentada.
De acuerdo con el parte informativo, los cuatro jóvenes provenían ebrios de San Buena a un considerable exceso de velocidad sobre la Carretera Federal 30, con destino a la capital del acero.
Debido a la alta velocidad y al estado de ebriedad, el chofer perdió el control del volante y el vehículo abandonó la carpeta asfáltica poco después de pasar el Ejido Ocho de Enero.
Después de recorrer un tramo de terracería, el auto Ford se estrelló contra un árbol, quedando dos de sus ocupantes prensados y sin vida y los otros dos malheridos.
Los socorristas de Cruz Roja y Bomberos debieron utilizaron el equipo hidráulico para rescatar los cuerpos sin vida del interior del destrozado vehículo.
El brutal impacto ocasionó que dos de los ocupantes del auto perdieran la vida, mientras que el conductor y otro acompañante resultaron heridos y fueron llevados al hospital.
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