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Por
Yadira Leos
Publicado el domingo, 17 de mayo del 2015 a las 14:00
Saltillo, Coah.- La carencia de un protocolo focalizado en el tema del bullying y conducta suicida conlleva a una deficiente atención para las personas inmiscuidas en estos temas, permitiendo que cada vez sea a más temprana edad quienes participen en el acoso y hasta en suicidios.
Jesús Carrillo Ibarra explicó que las conductas suicidas en niños, embarazadas y padres e hijos suicidas, no son atendidos por especialistas y sólo son juzgados como delincuentes y homicidas.
Explicó que hay una estrecha relación entre el suicidio, acoso escolar y la conducta homicida, derivados de los trastornos negativista, desafiante y disocial.
“En todos cabe una conducta desafiante que va en contra de las normas, plasmando la impulsividad y agresividad, se expresa desde la niñez, adolescencia y adultez, en algunos casos puede desbocar en el uso de armas”.
Para detectar estos trastornos es necesario protocolizar a los buleadores y que sean atendidos por neurosicólogos y neurorrehabilitadores, ambos especialistas en conducta, que le permiten encaminar a esas personas y se evite así que sigan agrediendo.
Además señaló que la línea telefónica del suicidio no da resultados efectivos, pues las personas que atienden son inexpertas en el tema y que no tratan el suicidio, por lo que las telefonistas también deberían ser capacitadas por personas específicas.
Aseguró Jesús Carrillo que la falta de protocolos y la falta de capacitación de quienes reciben las llamadas en la línea del suicidio, no permite atender el problema como es debido.
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