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Por
Manolo Acosta
Publicado el miércoles, 30 de julio del 2008 a las 13:53
Monclova, Coah.- La acumulación de gas originó ayer un flamazo cuando la esposa de un taquero encendió un cerillo para prender la estufa, cuando se disponía a preparar lo necesario para la venta del día.
Aunque de pequeñas proporciones, el estallido rompió los vidrios de la ventana que se ubica atrás de la estufa, debido tal vez a que existía algún orificio por el que el gas fluía hacia el exterior de la cocina y hacia allá se orientó el flamazo. De acuerdo con la información que proporcionó la Central de Bomberos de Monclova, el accidente casero ocurrió minutos después de las tres de la mañana de ayer en casa de Rogelio Reyna Saucedo, en la colonia Francisco Villa.
El propietario del inmueble dijo a los elementos de Bomberos y Cruz Roja, que los hechos ocurrieron cuando su hija Brenda Berenice Reyna se disponía a cocer la carne para preparar los tacos de la olla que su yerno vende cada mañana en distintos puntos de la ciudad.
Agregó que la mujer encendió un cerillo sin percatarse de la acumulación de gas, por lo que sin querer ocasionó una ligera explosión y un flamazo que rompió los vidrios de la ventana de la cocina.
Reyna Saucedo comentó que primero escuchó el estruendo y enseguida su hija empezó a llorar a grito abierto, por lo que pensó lo peor y corriendo fue a la cocina.
“Ella es muy nerviosa y por eso cuando sucedió la explosión perdió el control; pero por suerte no estaba lesionada”, mencionó aliviado el padre de familia.
Explicó que después de confirmar que su hija se encontraba bien, se dirigió a cerrar el tanque, para evitar que ocurriera una tragedia.
Después le dijo a su yerno que se llevara a su hija y al resto de familia a otro sitio más seguro, para que se les pasara el susto, mientras que él daba parte a los Bomberos de Monclova. Los socorristas se enfocaron a revisar el tanque y el sitio donde sucedió el ligero percance, para asegurarse de que no volviera a suceder.
Mientras tanto, paramédicos se retiraron del lugar luego de constatar que por fortuna sus servicios no eran requeridos.
Afortunadamente y quizá por ese motivo, la cocinera no resultó lesionada y sólo sufrió una aguda crisis nerviosa por la fuerte impresión.
Instantes después llegó una motobomba con su respectiva dotación de tragahumos y enseguida se presentaron los socorristas de Cruz Roja.
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