Sin categoría

Publicado el martes, 16 de marzo del 2021 a las 12:14
Monterrey, NL.- La agenda de Vanessa Martínez sigue igual de llena que antes de la pandemia, o tal vez más.
Entre un segundo doctorado que decidió iniciar, atender a su hijo y su trabajo como maestra y coordinadora, pareciera que hoy tiene más actividades, aunque realizar todo esto en casa le da un giro a la experiencia.
“
Me levanto a las 6 de la mañana y soy la última en ir a dormir, entre el trabajo administrativo, preparar materiales, las clases y las tareas escolares personales y de mi hijo se nos van días enteros en un abrir y cerrar de ojos”, cuenta la Doctora en Educación y consultora en disciplina positiva.
“
A todo esto, se suman las tareas domésticas, que nunca terminan, y el buscar un equilibrio”.
Sin embargo, junto con su esposo, Jorge, también en home office, ha podido realizar más actividades con su hijo, Carlos, de 6 años, como leer cuentos y disfrazarse de pirata o de mago.
“
En familia han sido momentos que vamos a atesorar toda la vida. Nos atrevimos a aprender cosas nuevas y retomar actividades que me apasionaban, pero que por el trabajo y, sobre todo, la saturación de actividades, no me era posible”.
Cuando hace un año las autoridades ordenaron el cierre de escuelas y comercios tras el primer caso de Covid-19 en Nuevo León, las familias se resguardaron en casa y comenzaron un camino inédito de retos.
En muchos casos, la experiencia ha sido dolorosa o difícil de sobrellevar.
Pero entre el miedo y prevención frente a Covid-19 y un confinamiento obligado, casi todas las familias han tenido que reorganizarse, adaptarse y tratar de descubrir experiencias positivas.
“
Cada día intento tener al menos 30 minutos para tomar un café, hacer ejercicio y leer un buen libro, sin éxito, en ocasiones”, reconoce Vanessa. Por supuesto, señala, ha habido momentos difíciles y cada familia vive situaciones diferentes.“
“
El cansancio, el encierro han hecho estragos también, pero no terminamos el día sin abrazarnos, valorando lo que pudimos aprender, reconociendo los esfuerzos del otro y decirnos lo mucho que nos amamos. Justo ése es el momento más valioso de nuestros días en casa”.“
FAMILIAS MÁS FUERTES
Para Brenda de la Torre, el confinamiento para ella, su esposo, Joel, y su hijo, Matías, de 4 años, fue más difícil en un principio ya que recién se habían mudado a una casa más pequeña.
“
Hemos tenido que aprender a convivir y a soportar estos diferentes estados de ánimo que han venido para todos y todas en la casa durante esta pandemia”, dice Brenda, psicóloga social.“
“
Convivir con eso y no colapsar, poder hablar de cómo nos sentimos, poder hablar de las diferentes situaciones que cada quien tiene, nos ha llevado a poder hablar bien, ser sinceros y sinceras”.“
Su hijo, comenta, ha aprendido de ello.
“
También mi hijo está aprendiendo a decir cómo se siente, a decir ‘lo siento’ si cometo un error, a pedir disculpas porque es lo que ha estado viendo en nosotros”.“
Aunque han vivido momentos difíciles durante esta pandemia, como el contagio por Covid de todos, y la muerte de su abuela, Brenda considera que también hay un lado positivo.
“
Estando en pandemia la vida la hemos llevado mucho más tranquila, nos podemos levantar un poquito más tarde, desayunar todos juntos, convivir”, relata.“
¡Pregúntate!
Aunque cada familia vive condiciones diferentes, pueden realizarse algunas preguntas para recapitular este año:-¿Sientes que eres otra persona? ¿Qué ha cambiado en ti?
– ¿Cómo has afrontado los momentos difíciles?
– ¿Qué tradiciones, costumbres o hábitos que disfrutabas has podido retomar en estos tiempos?
– Tú y tus hijos, ¿han hecho cosas diferentes (individuales y en familia)? ¿Se han percatado que muestran habilidades que les sorprenden y que incluso desconocían?
– ¿Cuáles fueron algunas de las experiencias más memorables en este tiempo de pandemia?Fuente: Vanessa Martínez, Doctora en Educación y especialista en disciplina positiva.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Monterrey