Nacional
Por
Agencias
Publicado el sábado, 5 de noviembre del 2016 a las 03:17
Ciudad de México.- Supuesta falsedad en su declaración 3de3, gastos excesivos, lujos, desconfianza en el país y “malinchismo” por llevarse a su familia a los EUA. Esos son los “pecados” de los que sus opositores acusan a Ricardo Anaya; algunos ya no ven exoneración posible. La expiación será despedirse de sus intenciones de obtener la candidatura presidencial del PAN en 2018.
O al menos eso es lo que se desprende de la lluvia de críticas o señalamientos derivados de las revelaciones de su estilo de vida en los últimos años; de igual manera, la disfuncionalidad con su discurso contra la corrupción y opacidad hacia sus rivales, el PRI y Andrés Manuel López Obrador.
Es cierto que el contraste es muy marcado estos días con respecto a las semanas que siguieron a la elección del 5 de junio; las victorias para obtener 7 gubernaturas lo catapultaron y lo colocaron como serio contendiente dentro de su partido, ante Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle.
Su postura crítica, sin reparos, ante el actuar del gobierno y del presidente Enrique Peña Nieto fue uno de los factores para colocar al frente del PRI a un perfil como el de Enrique Ochoa. Y ni qué decir de no mostrar reparo alguno ante “el principal político de oposición” de los últimos años, Andrés Manuel López Obrador, al calificarlo una y otra vez de “populista que daña a México”.
Por eso sus adversarios no han perdido oportunidad alguna de “hacer leña” de los señalamientos de presunta corrupción y falta de honestidad al no revelar claramente y con oportunidad su forma de vida. Así, buscar dar estocadas de muerte a sus evidentes pretensiones de lograr la candidatura presidencial de su partido en 2018.
Lo que puede verse con la mesura suficiente es que no hay llamados puntuales o concretos dentro del PAN para que deje el cargo, y con ello perder la plataforma política con que cuenta. La defensa dentro ha sido en realidad “tibia”, pues no hay que olvidar el reciente golpeteo de parte de un grupo “calderonista”. De ahí que se mantenga la discusión si esto no es más que fuego interno.
También no deben descartarse los retos que aún tiene enfrente: las elecciones de 2017 en el Estado de México, Coahuila y Nayarit. Los resultados que ahí se obtengan bien podrían ser los verdaderos “clavos del ataúd” de sus pretensiones políticas.
Ricardo Anaya ha enfrentado una lección por demás dura. Como personaje público, cualquier situación podrá ser usada en su contra. Y con ello mostrar si es posible reinventarse. Una herramienta por demás útil para lo que busca en los próximos 20 meses.
Por Politico.Mx
CH
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 2 horas
Hace 3 horas
Hace 4 horas
Hace 5 horas
Hace 5 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 7 horas
Hace 9 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas