Torreón

Publicado el jueves, 26 de febrero del 2026 a las 12:19
Torreón.- Con una invitación a cuestionar las estructuras más profundas de nuestra cotidianidad, la colectiva Laguneras EcoPunk concluyó el ciclo de conversatorios “¿Por qué marchamos?” en las afueras del Museo Regional de la Laguna. La psicóloga Frida Caballero, ponente de todo el proyecto, cerró esta serie de encuentros analizando el feminismo radical, una corriente que propone ir a la raíz de la opresión: la privatización del cuerpo femenino.
Durante la charla, Caballero explicó que históricamente la primera noción de “propiedad” no se aplicó a la tierra, sino al cuerpo de la mujer y su capacidad de reproducir mano de obra para sostener la estructura social.
“La primera propiedad privada fue la mujer porque lo que se hace es privatizar la reproducción. Si esta persona se puede reproducir, pues entonces yo de aquí puedo sacar más mano de obra para la agricultura y entonces se empieza ahí la privatización del cuerpo de la mujer como propiedad privada”.
Uno de los puntos determinantes fue la postura del feminismo radical frente a la idea de igualdad. Frida aclaró que no se busca simplemente tener los mismos derechos que el hombre para replicar sus conductas, sino transformar el sistema por completo para que la mujer sea realmente libre. Señaló que instituciones como el matrimonio han servido históricamente para poner nombre y apellido a esa propiedad, asegurando que el control sobre las mujeres pase de padres a esposos.
El momento de mayor reflexión ocurrió al desmenuzar la frase “lo personal es político”. Las asistentes compartieron cómo, al hablar de sus vivencias íntimas de violencia, se dieron cuenta de que lo que le pasa a una le pasa a todas. Esta revelación permitió que las mujeres se espejearan unas en otras, transformando el dolor privado en una herramienta de análisis público y político que elimina la culpa individual.
“Al darnos cuenta de esto es que surge el decir que mi vivencia íntima y mi vivencia privada desde el cómo concibo mi cuerpo es político. Porque entonces mi cuerpo también está siendo atravesado por este sistema que me dice cómo debo de lucir y qué me dice cómo debo de vivir mi sexualidad. En el momento en el que nos damos cuenta que es algo que nos afecta a todas es que es algo del sistema y eso hace que no sea mi culpa”.
Finalmente, se abordó el concepto de lesbianismo político como una estrategia de resistencia frente al aislamiento que el sistema impone. Frida explicó que priorizar los vínculos, cuidados y afectos entre mujeres ayuda a romper el pacto patriarcal. Al enfocarse en construir redes de apoyo exclusivas entre mujeres, se garantiza un espacio seguro que permite sobrevivir y resistir en conjunto frente a las violencias cotidianas.
Estos encuentros emulan los círculos de diálogo de las feministas de los años 70, donde el diálogo horizontal permitía reconocer que el aislamiento es la primera forma de violencia. La sesión concluyó con la certeza de que politizar la propia historia es el primer paso para la organización, bajo la convicción de que cuando las mujeres habitan el espacio público de manera conjunta, es mucho más difícil que el sistema pueda ejercer control sobre ellas.
Más sobre esta sección Más en Torreón
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias