Muchos, tratando de explicar el comportamiento o estructura mental del chairo mexicano, acuden al argumento de “las heridas” que aparecen en las mentes de esos “sufridos mexicanos, viéndolo bien, no son heridas, sino errores de interpretación.
Hay muchas cosas que el chairo mexicano no se atreve a enfrentar.
Por ejemplo: la cultura milenaria nos enseña que todo lujo y bienestar requiere de trabajo y sacrificio, el mexicano tiene un fervor onanista, en el que quiere creer que es superior, y que tiene derecho a gozar de los mismos lujos y beneficios que quienes ve como exitosos, y envida, ya sea en la riqueza u otras situaciones, y prefiere intentar medios ilegales o poco ortodoxos con tal de no trabajar o esforzarse.
En el campo, antes del populismo, se crearon muchos mecanismos y organizaciones pata ayuda a la producción, y en muchos de los casos, los mismos productores acabaron con esas ventajas, por ejemplo, cosechando de noche, o engañando a la aseguradora agrícola, o vendiendo insumos en vez de aplicarlos, eso, sumado a los gobiernos populistas, acabó con ese gran impulso que se había dado a la agricultura extensiva. Muchos de esos agricultores acabaron migrando a los cinturones de miseria de las ciudades.
En la industria y la educación, el sindicalismo fue cómplice de gobierno y dueños para pastorear a sus agremiados, contaban con el carácter pasivo e indolente del mexicano, los maestros, en vez de aumentar su acervo para mejorar la calidad de la educación, optaron por conseguir capacitación al vapor, solo para justificar mejores ingresos y derechos, la calidad educativa siguió en estado latente.
A nivel universitario, hasta Díaz Ordaz, había universidades de calidad, con cuotas simbólicas y becas, para obtener un título universitario con tener ganas y tiempo, muchos jóvenes sin recursos prosperaron hasta incluso varios, cursar postgrados en el exterior, El doctor Molina, nuestro premio nobel mexicano en química, no siendo de escasos recursos, curso su postgrado en estados unidos con beca, y muchos cursaron postgrados con becas otorgadas por conocí y otras organizaciones.
Esa es la principal diferencia entre un país de gente que trabaja y se supera, (que era la tendencia, aun a pesar de los gobiernos priistas populistas), y lo que tenemos actualmente, un país de mediocres que sienten que todo merecen y que gobierno debe mantenerles, porque el trabajo les arruina la piel.
Acudiendo a un símil: Los campeones mundiales en diferentes disciplinas, llegan a la cima, haciendo y perfeccionando lo que hacen, miles de veces diarias, sumado a sus talentos y enseñanzas, eso es trabajo, palabra considerada satánica en la horda destructiva de la 4T.
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