Washington.- El principal sindicato de Estados Unidos se opone a la ratificación del T-MEC, el tratado de libre comercio de América del Norte que sustituye al TLCAN, porque duda de que México imponga las reformas laborales que exige el acuerdo, dijo el martes su líder.

Richard Trumka, presidente de la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO por sus sigla en inglés), que tiene 12.5 millones de miembros, dijo también que es poco probable que el Congreso apruebe el T-MEC hasta que México logre mayores avances en el tema laboral.

"Si consiguen cambiar las leyes laborales según lo estipulado por el acuerdo, luego tienen que demostrarnos que tienen la infraestructura y los recursos para implementarlas", dijo Trumka durante un evento organizado por The Economic Club of Washington, un foro para líderes en la capital estadounidense.

As always great discussions at @TheEconomicClub - today on labor issues with @RichardTrumka president of trade union AFL-CIO pic.twitter.com/WC8jQEy9D7

— Karin Olofsdotter (@OlofsdotterK) 23 de abril de 2019

Estados Unidos, México y Canadá firmaron en noviembre pasado un tratado para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994, que entre otros cambios requiere amplias reformas de las leyes laborales mexicanas.

Pero el llamado Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), o TLCAN 2.0, enfrenta una dura batalla para su ratificación en el Congreso estadounidense.

Los demócratas han expresado preocupaciones similares a las de Trumka, mientras que un republicano clave del Senado, Chuck Grassley, ha exigido que se levanten los aranceles del acero y el aluminio antes de cualquier votación, algo que el presidente Donald Trump se resiste a hacer.

Trumka también dijo el martes a periodistas que confiaba en que la legislación para implementar el T-MEC no avanzaría en el Congreso si no se atendían preocupaciones como la suya.

Afirmó que los "falsos sindicatos" mexicanos afiliados al gobierno habían negociado 700 mil contratos colectivos ilegítimos diseñados para bajar los salarios locales.

"Eso significa que tendrán que cambiar 175 mil (contratos colectivos) al año durante los cuatro años que se les ha otorgado en el acuerdo y tendrán que tener 175 mil elecciones" sindicales para aprobarlos, dijo.

"Queremos ver su capacidad para hacer eso", añadió.

Trumka dijo que algunos de los cambios que piden para el T-MEC pueden abordarse en la legislación para implementarlo, pero otros podrían requerir la reapertura de las conversaciones comerciales.

La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC en inglés), una agencia federal independiente y bipartidista que brinda análisis de temas comerciales al Congreso, dijo la semana pasada que es probable que el T-MEC sume un modesto 0.35% al año al PIB estadounidense.

Pero esto podría ser a costa de precios más altos y ventas y producción reducidas en el sector automotriz, una posición disputada por la oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, que negoció el T-MEC, y representantes de la industria automotriz.