Saltillo, Coah.- “Yo creo que en el país leemos”, dijo la cantante regiomontana Ely Guerra, quien visitó la Feria Internacional del Libro Coahuila 2019 para darle voz a Tétrico S.A. de C.V, un cuento contra la corrupción. Escrito por el también regio Antonio Ramos Revillas, el relato aborda los tejes y manejes oscuros e ilícitos de una empresa.

Esta actividad titulada Crece Leyendo: Lectura en Atril, que se llevó a cabo durante los días 17 y 18 dentro del Foro de Escritores Coahuilenses, fue convocada por el Instituto Nacional Electoral (INE), como parte de su fomento de ética cívica en los más pequeños.

Además de inculcar esa responsabilidad social, Lectura en Atril busca promover la lectura como eje principal para volver críticos a la ciudadanía del futuro. Con respecto a esto, Guerra señaló en un acercamiento con los medios que ella no está de acuerdo con esa idea de que en el país “no se lee. Simplemente pienso que hay que tener al alcance el libro o la posibilidad de leer”.

Actualmente la tecnología ofrece nuevas herramientas para leer: celulares y tabletas, son medios digitales disponibles para eso, más allá del libro físico. Aun así la cantante señala que “esto tiene que ver con apreciar el acto (de leer) en soledad, como un acto de intimidad en desarrollo. Algo que no nos permite la tecnología actualmente. Entoces tomar un libro, entrar en una historia que no es tuya, te permite conocerte a ti mismo; son como las canciones”, señaló.

Estos avances permiten que cada quien lea a su manera. Hay quienes prefieren la lectura en el libro físico, como la misma Guerra, debido a la sensación de objeto y el olor de las páginas, como hay otros lectores que prefieren dispositivos como el Kindle por su versatilidad. Guerra menciona que “no debemos tener obligadamente el gusto por una lectura de ‘agárrate el libro porque es el libro’. Las generaciones cambian, pero lo importante es transmitir conocimiento. Lo importante es la palabra que es lo que se está predicando”.

La compositora también agregó que “hay mujeres que permiten que no haya una división entre una generación y otra” entre ellas está Rosario Castellanos, por ser “una maestra en muchos niveles”. También agregó a Laura Restrepo y su libro Agua Para Chocolate.