Saltillo, Coah.- “No se trata de anhelar el pasado, ni de traslapar los tiempos. Nada de pérdida ni melancolía. Se trata de amar el presente de lo que fuimos. O quizá se trata de todo eso al mismo tiempo, en todos los tiempos”, dice uno de los textos que conforman Cantos de Abandono, libro escrito por Lissette García Orozco y publicado bajo el sello de La Terquedad Ediciones.

La obra es una colección de escritos que bailan entre la prosa breve, el aforismo y el poema. Todos ellos escrito en un lapso de 10 años, tiempo en el que la evolución de un tema y de una emoción ha empapado el imaginario de García Orozco. La autora trata de dar otra visión al abandono, al desapego y la huida.

Según explicó Lissete en entrevista con Zócalo, Cantos de Abandono fue escrito como un gusto personal, pero también como una forma de “reivindicar estas emociones que se transfiguran en palabras. Todos mis textos buscan llevar a una emoción y por eso el tema del libro me gustó mucho”.

Según el editor Jesús de León “los textos que integran este volumen oscilan entre todos estos conceptos”, que son la imagen, la idea de lo que no está, del olvido.

“La ausencia es una palabra muy completa y plena, porque para que exista antes tuvo que haber algo. Ese espacio debió ser ocupado por otras emociones. Especialmente en estos tiempos en los que hablamos pero realmente no hablamos, es cuando nos damos cuenta de que estamos envueltos en una serie de ausencias: de personas, de cosas, de animales y de sentimientos”, explicó por su parte la originaria de Chiapas.

Todo lo que Tenía, Tendida Sobre Millares de Años, Sabes a Miel, La Grafógrafa, No Digas, son los títulos de los textos que integran Cantos de Abandono. Escritos desde que la autora estaba en la universidad, y que fueron tomados y releídos para su publicación.

Para la joven esta colección de textos significa “materializar un sueño. Fue muy extraño pero también muy bonito releer y poder ver cómo ahora está el libro aquí, en mis manos”.

Letras visuales

Cantos de Abandono apela a la visualidad para enganchar al potencial lector, prueba de ello son las ilustraciones que contiene y que son autoría de Alejandro Cerecero, pero también la forma en que se presentan los textos. En ocasiones aparecen párrafos completos de prosa y, en otros, son versos los que construyen un poema que invita a leerse hacia abajo.

Imágenes de cajones vacíos, barcos y ojos, rostros anónimos y otros conocidos como el del pintor Salvador Dalí o del cantante Piporro aparecen en estas páginas.

“Me interesaba explorar el asunto de la versatilidad dentro del libro. Es un periodo de 10 años en los que escribí estos textos que nacieron como una forma de capturar la emoción de un momento y dejarlo como testimonio ahí, en el libro”.

El libro que se presentará hoy en la Librería del Fondo de Cultura Económica Carlos Monsiváis fue editado bajo el sello de La Terquedad Ediciones, dirigido por Jesús de León. Esta es una de las editoriales independientes que operan en la ciudad y que ha publicado títulos como Ayúdeme, Doctora Corazón (de León), del propio Jesús de León; Toda la Lluvia, de Sergio Cordero; y Veinte Monedas, de Guillermo Berrones, entre otros.

Para Lissette, el haber publicado con La Terquedad es un gusto, pues en muchas ocasiones este tipo de editoriales son las únicas dispuestas a arriesgarse con los nuevos autores quienes desean, más que nada, ver su libro publicado.

“Estas editoriales hablan mucho de la apertura, de la libertad y de mostrar otras voces y formas de expresión”, concluyó la autora.