Saltillo, Coah.- Debido a las operaciones que le realizaron a Karla Ivonne, la niña de 10 años, atropellada por la ruta 2A y a quien tuvieron que amputarle su pierna izquierda, sus padres pidieron el apoyo de la comunidad debido a que médicos les solicitaron 20 litros y requieren donadores.

Juan Antonio Hernández, padre de Karla, agregó, que los doctores le informaron que su hija continuará bajo observación tres días en terapia intensiva con el fin de prevenir cualquier infección o complicación después de la cirugía. Y en cuanto a su otro hijo, Ángel, podría ser dado de alta en el transcurso de las próximas horas.

Los otros lesionados aún se encuentran hospitalizados y solo uno de ellos está en espera de una intervención quirúrgica.

Al Hospital Universitario acudió el concesionario de la ruta 2A para solicitar a los familiares de Karla otorgaran el perdón al chofer responsable, pero estos se negaron.

Por otra parte, ante el percance, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila (CEDHC) ordenó una investigación.

De acuerdo con el visitador general de la Comisión, Javier Eduardo Roque Valdés, se solicitó al municipio información del accidente y la concesión de transporte público de la ruta.

La Comisión buscará emitir una recomendación a partir de la investigación emprendida, que además garantizará la atención médica de los lesionados y después de ser dados de alta.

Roque Valdés aseguró que ninguna de las víctimas ha presentado una denuncia formal ante la CDHEC, sin embargo, la investigación se realiza de oficio por tratarse de un tema de concesión pública otorgada por la Administración municipal.

“Las víctimas pueden denunciar ante la Comisión en el aspecto de la obligación de las autoridades municipales de supervisión de las condiciones en las que están operando las rutas de transporte urbano”.



Inseguros

Una encuesta realizada por Tele Saltillo, reveló que 90% de los ciudadanos aseguró sentirse inseguro al viajar en el transporte público y ahora incluso, dijeron que hasta permanecer en los parabuses representa un riesgo.

“No se sabe qué va a pasar con esos conductores, cuando menos uno piensa, hay accidentes”, aseguró Francisco, quien dijo ser estudiante.

“Los choferes no están capacitados, siempre manejan a lo loco, yo todos los días tengo miedo en la ruta que me muevo, pero tenemos que usarlo”, dijo resignado un usuario, quien prefirió omitir sus generales.

A decir de los usuarios, la principal petición es resolver de raíz el problema de las unidades chatarra para prevenir cualquier tipo de accidente, así como una verdadera concientización al conducir por parte de los operadores, pues fue con esa condición que se autorizó el aumento a las tarifas. (Con información de Rosalío González, Diana Rodríguez y Saúl Garza)

Ayuda
» Los interesados pueden presentarse en el banco de sangre del Hospital Universitario a partir de las 7:00 horas mencionando el nombre de la niña.