Saltillo, Coah.- La directiva de los Saraperos de Saltillo realizó un merecido homenaje a don Marcelo Juárez, leyenda de la institución deportiva. El homenaje se debe a su larga trayectoria en el beisbol mexicano, el reconocimiento, llevó a retirar su número, el mítico 44, de casacas posteriores en el club.

El oriundo de Río Bravo, Coahuila, comenzó a jugar desde los siete años, era el deporte preferido de la comunidad, unirse no fue una difícil decisión. Descalzo y en la tierra, se dieron las primeras muestras de su talento.

A su primer equipo, Bravos, perteneciente a la liga minera, llegó con 14 años. Dicha liga le permitió contactarse con el equipo que le daría oportunidad a nivel profesional en 1961, Cloete; sus habilidades al bat y el buen fildeo de la bola lo hicieron destacarse.

A la postre, debutaría con los Rojos del Águila de Veracruz, jugaría para los Diablos Rojos de México, pero en su corazón siempre pesará el club de sus amores, los Saraperos de Saltillo.

En 1998 logró ingresar al salón de la fama con los Piratas de Campeche, ya en su etapa de entrenador. Después de dedicar dos décadas al rey de los deportes, se dedicó a entrenar jóvenes y a los más pequeños, tratando de propagar el mismo amor, cariño y pasión que siente por la disciplina.

Actualmente enfrenta una dura batalla para recuperarse de un infarto cerebral. “Ahí vamos poco a poco gracias a Dios, sobre todo gracias a las atenciones que he recibido por parte de mi familia, quiero aprovechar para enviar un saludo a toda la gente que se ha preocupado por Marcelo, que de alguna u otra manera han venido, se han reportado, ahorita estamos en una terapia física pero ahí la llevamos”, indicó.

Sin duda, un gran homenaje para una leyenda viva del beisbol en el estado de Coahuila. Enhorabuena para don Marcelo Juárez, ejemplo de una vida dedicada al deporte.