Saltillo, Coah.- Descuidados y mal olientes, un grupo de 7 hermanos de entre uno y 11 años recorren las calles de la colonia Centenario en busca del sustento diario para su hogar vendiendo en restaurantes paletas, dulces y pidiendo limosna.

A decir de los vecinos, los menores acuden sucios a la escuela, y con olor a orines, ocasionando burlas y rechazo entre los compañeros del salón, situación que psicológicamente afecta a los pequeños.

“Siempre huelen a orines, es raro cuando los vemos bañado o limpios, yo me imagino que es debido a que como andan pidiendo pues ese es su ‘uniforme’ para ir a trabajar”, aseguró una testigo que prefirió quedar en el anonimato.

La denunciante asegura ser víctima de amenazas por parte del padre de los niños, a quien califica como una persona violenta y prepotente, que se justifica en una presunta lesión en el cuello para no trabajar.
De acuerdo con los vecinos, el hombre se lanzaba a los vehículos con la finalidad de vivir de las indemnizaciones, en pago por los supuestos daños ocasionados.

A pesar de que la ley prohíbe el trabajo y la explotación infantil, la Procuraduría para los Niños, las Niñas y la Familia (Pronnif) ha registrado al menos 24 denuncias por trabajo infantil en lo que va del año, según información de la titular de la institución, Leticia Sánchez Campos.