Ciudad de México / Washington, DC.- El presidente de Estados Unidos Donald Trump, agradeció a su homólogo Andrés Manuel López Obrador la militarización de las fronteras porque no sólo ha contenido el flujo migratorio, sino también ha dificultado la operación de los cárteles de la droga.

“Estamos escuchando que hasta los cárteles están diciendo ¡guau! es difícil atravesar (la frontera)”, dijo Trump en la Casa Blanca durante una reunión con miembros de su Gabinete.

Además, señaló que, con unos 21 mil elementos de la Guardia Nacional, a los que llamó soldados, el Gobierno mexicano ha sellado sus fronteras por el sur y por el norte.

Volvió a insistir en que “México está haciendo un buen trabajo”, no solo al reducir el flujo de indocumentados procedentes de centroamericana, sino también para contener el trasiego de drogas y el contrabando.

“México está recuperando su país, le doy al presidente AMLO un crédito tremendo porque lo está haciendo muy bien; los problemas que había llevaban mucho tiempo”, subrayó Trump haciendo alusión a que antes de la llegada de López Obrador a la Presidencia las fronteras eran controladas por los cárteles.

Contención

Incluso, el Presidente estadunidense admitió que está sorprendido por el número de elementos de la Guardia Nacional que el Gobierno de López Obrador ha desplegado en las fronteras para contener el flujo de migrantes indocumentados. “Mas allá de lo que esperábamos nunca nos imaginamos que desplegaran a 21 mil soldados, pensamos que iba a ser un número más pequeño”, subrayo.

En el preámbulo del análisis que hará el Gobierno estadunidense en la primera de dos tras el acuerdo migratorio firmado por México el 7 de junio, Trump insistió en que el Gobierno mexicano ha hecho un buen trabajo para detener el flujo migratorio.

La contención de las caravanas de indocumentados centroamericanos implicaría en esa revisión del acuerdo evitar la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas como originalmente había amenazado la Casa Blanca.

Reiteró que por la militarización de las fronteras mexicanas en el sur y en el norte la detención de migrantes centroamericanos en la frontera sur de Estados Unidos bajó 28% en junio respecto al mes anterior.

Aunado a los aplausos al Gobierno de López Obrador, esta semana Trump emitió una regulación a las leyes de asilo de su país con la cual de manera unilateral convierte a México en una especia de tercer país seguro de Estados Unidos.

Bajo esta virtual denominación a México, la regulación establece que no se aceptará la petición de asilo a los Estados Unidos de ningún extranjero si antes de llegar a su frontera no lo pidió por lo menos una nación por la cual atravesó antes de llegar a territorio de la Unión Americana.

Revisión, próxima

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, realizará este domingo una visita a la Ciudad de México, donde abordará temas migratorios, comerciales y de desarrollo económico con el canciller Marcelo Ebrard, confirmó el Departamento de Estado .

La visita de Pompeo coincide con la fecha límite del 22 de julio para hacer una evaluación conjunta de las nuevas políticas de contención migratoria instrumentadas por México.

"El Secretario Pompeo se encontrará con el Secretario de Exteriores Ebrard para discutir la inmigración ilegal, el acuerdo comercial México, EU y Canadá (T-MEC) y nuestro compromiso conjunto para impulsar oportunidad y prosperidad económica en el Sur de México", señaló la dependencia en un comunicado.

Por su parte, Ebrard confirmó la reunión con su homólogo estadounidense.

"El domingo tendré reunión con Mike Pompeo , Secretario de Estado de los Estados Unidos de América, aquí en Ciudad de México", indicó en su cuenta de Twitter.

A principios de año, la Embajadora de México en EU, Martha Bárcena, anunció públicamente que Pompeo visitaría México a finales de enero, algo que nunca se concretó. Ésta sería la primera visita oficial de Pompeo durante el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Advierten presión

México se verá presionado por un incremento de solicitudes de refugio, derivado de los cambios en las reglas de asilo en Estados Unidos, advirtieron especialistas de ambos países.

Para Maureen Meyer, quien dirige el programa para México y Derechos de Migrantes de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), es claro que la intención de Trump es trasladar a México y Guatemala la obligación de recibir a los solicitantes de asilo.

"Es otra medida unilateral que de facto sí pone esa obligación y esa presión a México para recibir a una cantidad mucho mayor de solicitantes de asilo, y no solamente centroamericanos", comentó.

"El reto para el Gobierno mexicano será determinar cuál será su política frente a Estados Unidos, ya que queda claro que a pesar de todos los intentos por evitar que los migrantes lleguen a la frontera con Estados Unidos, esto no es suficiente para el Gobierno de Trump".

Sin embargo, tanto Maureen Meyer, como Daniela Gutiérrez, coordinadora del área de solicitantes de asilo de la Comisión Mexicana de Defensa y Protección de los Derechos Humanos (CMDPDH), coincidieron que cada vez más México está adoptando el rol del llamado tercer país seguro.

"Esto es básicamente un acuerdo de tercer país seguro, con la única diferencia que es un acuerdo emitido de manera unilateral por el Gobierno de Estados Unidos", planteó Gutiérrez.

Demandan por trabas

La Unión americana por las Libertades Civiles (ACLU, en inglés) presentó en el Tribunal de Distrito en San Franciso, una demanda junto a otras organizaciones contra la Administración de Trump por la nueva regla que virtualmente pondría fin a las protecciones de asilo para los migrantes centroamericanos.

Las organizaciones argumentaron que la Casa Blanca carece de autoridad para excluir a los solicitantes de asilo que llegan a la frontera sur del país, por lo que no pueden descalificarlos, señaló el diario The Washington Post.

"Esta es la medida más extrema de la Administración de Trump en una prohibición de asilo. Claramente viola las leyes nacionales e internacionales, y no puede sostenerse", dijo el abogado de la ACLU, Lee Gelernt.