Saltillo, Coah.- Rodolfo Domínguez lleva 20 años coleccionando dibujos, pinturas, bocetos y grabados de artistas y “buenos amigos”. Obras que lo retratan a él, pero también a otros seres que escapan de la realidad para aterrizar en la fantasía, figuras que habitan “lugares y escenas oscuras, tristes”, pero también líneas abstractas que se crearon desde el mundo virtual y que ahora decoran su casa.

En esas dos décadas que lleva de coleccionista de arte, Domínguez, quien es un hombre pequeño y con anteojos, dice que ha llevado una recolección muy egoísta. “Son pocas veces las que estas piezas se han expuesto”, comentó y una de esas raras ocasiones fue la noche del jueves, ya que se montó la muestra Museo Dom, en Residencias Corona, propiedad de Samuel Flores y Claudia Barrios.

El espacio localizado en Corona, casi esquina con Allende en la Zona Centro llenó sus paredes con 35 piezas que van desde el dibujo, hecho por creadores como Omar Campos, Christian de Jesús, Ariel Leviel y Daniela Elidett, hasta el grabado en el caso de Vinicio Fabila. Pero también pasa por el arte digital hecho en paint, en este caso del artista francés Antrios “pionero del arte hecho en paint”, comenta orgulloso de dos piezas, que son parte de sus favoritas porque “no sé si todos podamos hacer algo en paint, pero si pudiéramos el caso es que nosotros somos nosotros y él es Antrios”, detalló.

Domínguez explicó también que el exponer en Residencias Corona es parte de un enlace que se da en primer lugar por amistad con Flores y Barrios y, en segunda, porque al igual que ellos fue alguien que se interesó en el arte y comenzó a comprar para formar una colección que no ha parado de crecer. Esto porque los propietarios de Residencias Corona son una pareja que inició su estancia para artistas con el único fin de imbuirse en el mundo de la cultura y las artes.

“El principal fin de esta pequeña colección es apoyar a los creadores para que sigan haciendo lo suyo. Solo puedo aportar un granito de arena para que ellos produzcan. Creo que es importante que las personas se den cuenta que comprar obras de arte es una inversión a futuro, en la que el dinero no está en efectivo sino en algo físico que puedes tocar y que no se devalúa, eso es importante”, apuntó Domínguez.

Hacia afuera
Muchas de las obras que colgarán durante dos semanas en las paredes de la casa fueron hechas a pedido. Deseos cercanos e intenciones personales que motivaron al coleccionista a pedir pinturas a creadores como Roy Carrum, Armando Meza, Geroca o Carlos Vielma, para que llenen su gusto y su pupila, pero principalmente dando una relación entre comprador y artista cercana, en la que la amistad juega un papel importante “en estos 20 años han cambiado las formas de negociaciones, pero lo importante es que lo hablo con ellos”.

Domínguez nació en Nueva Rosita, Coahuila, y se dedica al área de Recursos Humanos. Su conocimiento de lo artístico “es poco”, apuntó, “pero ese es el fin de esta colección. Sí es egoísta porque es para mí, para que yo la disfrute y observe, pero también para que aprenda más de ella”. Esa necesidad de aprendizaje lo llevó a comprar obra de creadores saltillenses, que se ampliaron al estado de Coahuila y, ahora, está en miras de tener obra nacional e internacional, más allá de las pinturas de paint del francés.

El coleccionista forma parte de un grupo de personas enfocadas en apoyar la creación artística. Entre ellos se encuentran, además de Samuel y Claudia, Ignacio Valdés y Sergio Castillo, entre otros tantos.

“En Coahuila el arte está malvalorado, no se les da el crédito suficiente a los artistas por su trabajo. Es por eso que creo que el hecho de que haya coleccionistas en la ciudad es importante, pero también los lugares en los que puedan exhibirse y mostrar las obras de estos creadores.

“Por mi parte es poco lo que hago, pero lo hago con gusto... y con egoísmo también”, concluyó entre risas Domínguez, quien además apuntó que uno de sus sueños es llegar a tener, en algún momento, una pequeña galería de arte.