Monclova, Coah.- Mariana dijo que Rosario no había tenido una vida fácil, originaria de Nueva Rosita emigró a Estados Unidos donde se casó y estableció, todos sus hijos nacieron en el país vecino, sin embargo, por azares del destino fue apresada, ocasionando que sus dos hijos menores no pudieran conocerla ya que más tarde fue deportada sin poder nunca regresar a Estados Unidos.

Al regresar a México hace 21 años, Rosario no logró volver a aquel país y empezó a hacer su vida en Monclova en donde por un tiempo dio clases de inglés, dejando incluso un legado en sus alumnos que al ver la noticia manifestaron consternados su impresión y el gran cariño que le tenían.

“Ella era una mujer muy buena, nunca se enojaba, ella que levantara la voz nunca, no hay nadie que pueda decir que era una mujer mala, las decisiones que hizo a lo mejor no fueron las más buenas pero una persona mala no fue”, dijo.

El 8 de enero fue la última vez que Mariana supo de su madre, Rosario le mandó por mensaje una imagen de una paloma blanca, sin embargo, ya no alcanzó a saber porqué se la envió, ya nunca más tuvieron una conversación.

“Nunca me dijo que la estaban golpeando, el 15 de diciembre se lastimó un pie, me decía que porque se había caído pero yo platiqué con una señora conocida de mi mamá y me dijo que frecuentemente la veían con moretones por golpes, pero al parecer él se iba a la cárcel, salía y la buscaba”, expresó.

“Nunca me cayó bien él, siempre sospeché que era mal hombre, ella nunca quiso decir, no sé si porque estamos muy lejos de ella”, mencionó, “supe que se habían dejado no sabía que estaba con él todavía”.

“Nos duele bastante”, señaló diciendo que ahora sus hermanos y ella esperan recibir las cenizas de su madre en Houston, Texas, en Estados Unidos, donde nacieron y vivió Rosario en su juventud.