Monclova, Coah.- Tras 39 años de espera los vecinos de la colonia 23 de Abril están a punto de obtener las escrituras de los terrenos por los que habían luchado sin poder regularizarlos, debido principalmente a su colindancia con el Río Monclova, el riesgo en caso de crecidas o inundaciones, y la falta de permiso de Conagua.

El esfuerzo conjunto del Gobierno del Estado y la autoridad Municipal, ha dado por frutos un proceso con el que se espera que al finalizar el año, cerca de 200 familias tengan certeza legal sobre el predio donde levantaron su casa pese a los riesgos.

Fue gracias a la intervención de la Secretaría de la Vivienda y Ordenamiento Territorial a cargo de Jericó Abramo Masso, ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua), y Martín Blackaller, secretario del Ayuntamiento, que se hizo viable el proceso de escrituración que había estado “congelado” durante mucho tiempo.

“Fue un largo proceso, de muchas reuniones con las familias, con abogados y por fin los vecinos podrían tener una certeza jurídica de sus propiedades”, dijo el funcionario municipal.

Con el nuevo deslinde practicado en los lotes cercanos al Río Monclova en la parte norte de la ciudad, se eliminan los riesgos para los pobladores de la colonia 23 de Abril al tiempo que se les da la opción de escriturar y pasar de la calidad de poseedores a dueños del lugar donde viven.

Un decreto renovado

Sobre la histórica solución que las autoridades le están dando a un problema que persistía desde los años 80’s en la colonia 23 de Abril, Javier González González, coordinador regional del CERTTURC, dio a conocer cuál es el procedimiento mediante el que cerca de 200 hogares obtendrán sus escrituras.

“En los próximos días vamos a pedir la autorización del Decreto para la colonia 23 de Abril, la cual ya lo tuvo hace mucho tiempo, pero que no se pudo aprovechar por la falta de un trámite, que fue la autorización de Conagua, algo que solucionó con la llegada del secretario de la Vivienda, Jericó Abramo Masso”.

“Conagua nos dio una serie de requisitos, entre ellos topográficos y técnicos, bastante complejos, llevándose a cabo el levantamiento con apoyo de los vecinos y un equipo de especialistas, cuyo resultado fue el reordenamiento del plano que se tenía, con el aval tanto de Conagua como del Municipio”.

“Estamos haciendo actualmente un censo físico con fotografía y nombre de cada vecino, el cual esperamos enviarlo dentro de 2 semanas al Congreso del Estado para que se autorice la renovación del Decreto, todo debidamente sustentado tanto legal como técnicamente para la regularización de 197 lotes, muchos de ellos de gente con cerca de 40 años viviendo en el margen del río”.
“La gente que vive en la colonia 23 de Abril, tendrá dentro de poco tiempo la certeza jurídica sobre su patrimonio, y eran personas que vendía o heredaban con un papelito, que no implicaba ninguna garantía de que son dueños de un pedazo de tierra”.

“Ha sido muy complicado el proceso de regularización de la colonia 23 de Abril, en donde hubo gente que prometió cosas que no se podían cumplir, y personas secuestradas, entre otros problemas bastantes serios”.

“Tuvimos una reunión con ellos y les hablamos de frente, les explicamos lo complejo del proceso, tenemos año y medio y la gente está contenta porque han visto avances y cambios”.

“Espero tras cumlminar el censo y se apruebe la renovación del Decreto, comenzar con la escrituración este mismo año, lo cual tiene a la gente muy contenta y muy tranquila”.

Explicó que por la distancia que marcó Conagua se debe respetar respecto del Río Monclova, con base a los máximos históricos que marcan el lugar hasta donde ha subido el agua, varios lotes van a quedar fuera, lo que implica que algunas familias no podrán tener escrituras.

“Ya les indicamos que al tener un fondo muy pequeño en su terreno, no van a poder escriturar, si la gente quiere seguir ahí pese a los riesgos, es su decisión, y corresponde a otra autoridad el decidir qué se hará en su caso en particular”.

“Algunos lotes quedaron con un fondo muy pequeño y otros con un fondo muy grande, lo cual se debe a que el río avanza haciendo zigzag, no es una línea recta, lo cual beneficiará más a una gente que a otra”, aclaró.

A futuro, el posible desarrollo de infraestructura carretera como la que se tiene del otro lado del Río Monclova, podría incrementar la plusvalía a sus terrenos, dado que por ambos lados de sus casas tendrían una importante calle como o es actualmente la Álamo.

72 años de vida y 39 de lucha


A la orilla del Río Monclova, no muy lejos del área conocida como las “aguas negras”, vive un hombre aguerrido que vio nacer a la colonia 23 de Abril, se llama Eligio Briones Pruneda, y espera que para su proximo cumpleaños, tenga ya en sus manos su título de propiedad.

“Yo nací aquí, y aquí he vivido toda mi vida, tengo 72 años de edad y comencé a trabajar por la regularizacion de la colonia desde el año de1993, con la finalidad de tener un patrimonio familiar”.

“La colonia se llama 23 de Abril, porque ese fue el día del año de 1981 que se fundó por iniciativa del Partido Socialista Unificado de México (PSUM); desde entonces ya vinieron los hijos, los nietos y los bisnietos”.

“Por eso, en lo personal y toda la comunidad, le agradecemos mucho al gobernador del Estado, Miguel Ángel Riquelme Solís, y al señor Jericó Abramo Masso, de quien un día supe iba a estar en Monclova, y lo fuimos a buscar para que nos ayudara a encontrar una solución”.

“Él, estaba planteando a la gente el propósito del Gobierno del Estado, de regularizar todo el territorio coahuilense, e iba colonia por colonia informándole a los vecinos de qué se iba a tratar todo, entonces nos recibió muy bien, y le planteamos todo la problemática que teníamos, del porqué no habíamos podido escriturar en tantos años”.

“Le contamos que por estar cerca del río no habíamos conseguido la regularización, y muchas veces por ese motivo nos quitaron el ánimo, pese a que ya habíamos conseguido avanzar mucho con los planos, pero sin tener autorización de Conagua”.

“La colonia 23 de Abril era más corta, y creció al grado de tener alerededor de 200 familias, anexamos por ello dos planos nuevos al original para luego solicitar el decreto”, dijo.

“Ya vinieron los encargados de Conagua al deslinde, a tomar medidas para saber cómo quedarán los lotes, y así, algo que no había sucedido en cerca de 40 años se logró en 6 meses, ya tenemos un plano firmado que se mandó a Saltillo, pese a que está el proceso un poco lento por la contingencia del Covid-19; que de no ser por la pandemia ya estaríamos tramitando nuestras escrituras”.

Eligio, el aguerrido vecino de la 23 de Abril, confía en que antes de que concluya el 2020, tendrán él y sus vecinos, las ansiadas escrituras, junto a la certeza legal de un patrimonio.