Sabinas, Coah.- Vibrando alto, Jacinto Rodríguez arribó a un año más de vida, mismo que celebró con la energía y la pasión que lo caracteriza.

Desde que se emparejaron las manecillas del reloj, sus papás, hermanos y sobrinos lo cobijaron de felicitaciones y hermosos detalles, deseando que siga enamorado de la plenitud con la que vive.

A los buenos deseos y festejos se unieron sus mejores amigos que lo apapacharon en inolvidable velada, misma que gozó de sorpresas, diversión y un gran ambiente.

Para el cumpleañero fue una ocasión perfecta para agradecerle a Dios por tanto, pues tiene todo lo que necesita y más para ser inmensamente feliz.