Saltillo, Coah.- La “cuarentena” por el coronavirus, que se ha prolongado por más de 4 meses, generó otra epidemia provocada por los mismos pacientes: ahora el consumo de pornografía se disparó en los hogares.

La sicóloga Vera Ludlow Vie, especialista en sicoterapia, advierte que el encierro ha llevado a las personas y a las parejas a adentrarse en los sitios de pornografía a través del internet.

Navegar por esas páginas no es malo en sí mismo, asegura la especialista. Lo malo es caer en una adicción y en estos casos, lo recomendable es acudir a terapia.

“Parece que la ansiedad genera eso, una manera de sentirse mejor es la pornografía, se puede volver como una droga, pero parece que también hay un aumento del deseo sexual, no sé si por estar en confinamiento, estar encerrado, uno tiene más tiempo de estar pensando en ciertas cosas, entonces parece ser que tiene que ver con la ansiedad”.


“Obviamente uno siempre dice que el sexo es algo muy bueno, el sexo consensuado de la pareja es algo muy bueno, que ayuda, que fortalece el vínculo entre las personas, pero tiene que ser consensuado y algo agradable”.


Lo negativo es que en ocasiones puede desencadenar la violencia sexual, como parte del incremento de la violencia dentro de los hogares.

“Pero si es algo consensuado, agradable para los dos, obviamente favorece el vínculo, somos seres que necesitamos tener relaciones sexuales, así somos. No sé, la gente no lo ve así, pero así es”.


La pornografía es como cualquier exceso, en demasía no favorece a las personas. Es como de sentido común, es como tomarte una copita y echarte la botella de tequila, ejemplificó, para advertir del consumo excesivo de pornografía.

Vera Ludlow consideró que la pornografía puede ser como una chispita que favorece la relación de pareja y si eso les provoca placer, no hay problema, ver un poco no significa un problema de salud mental. Si la pornografía sustituye al placer de pareja, es una señal de alarma: lo sano en una relación, es encontrar placer juntos, expresó.

“La cosa aquí es no obligar al otro a hacer cosas que no le gustan… puede ser como una adicción, hay jóvenes que tienen una adicción de estar viendo todos los días, horas, pornografía y eso es una adicción, algo que necesitas ver cuál es el origen de eso”.

“Es como la adicción a los videojuegos, a los juegos de mesa, cuando es excesivo es que ya hay algo ahí que no está funcionando bien, entonces hay que ir con un especialista que ayude a controlar eso”, apuntó.