Saltillo, Coah.- Llegaron a su casa al mediodía, sin una orden judicial irrumpieron, apuntaron con sus armas a mujeres y niños, tomaron a Servando, lo subieron a la camioneta, ya nada se supo de él.

Horas más tarde lo ingresaron al Centro de Operaciones Estratégicas, lo acusaban de narcomenudista, antes de ingresarlo primero lo torturaron, usaron bolsas plásticas para asfixiarlo, lo golpearon y todo para que confesara un crimen que no cometió.

Esta práctica de tortura fue denunciada por Servando, quien el 10 de julio fue víctima de los elementos de la Agencia de Investigación Criminal, lo obligaron a hacerse pasar como narcomenudista.

Frente a su familia Servando fue golpeado por los policías dentro de su domicilio ubicado en la Zona Centro de Saltillo, en el barrio conocido como Águila de Oro. Su esposa relató el trauma que vivieron tras el abuso policiaco del que Servando fue víctima.

“Se metieron a mi domicilio sin orden y sin nada, golpearon a mi esposo, lo estaban ahorcando, le robaron sus cosas, se lo llevaron, de aquí de mi casa lo sacaron y se lo llevaron, lo golpearon, lo torturaron”.

De acuerdo con la declaración de la esposa de Servando, a él lo detuvieron a las 2:00 de la tarde y lo consignaron hasta tres horas después, lo llevaron a los patios de una agencia donde lo torturaron para obligarlo a declararse culpable.



Amenazaron a sus hijos

Durante la irrupción al domicilio los policías amenazaron al afectado con hacerle daño a su familia, tenían encañonada a su esposa y a sus hijos los amenazaron para que no lloraran.


“A mí me apuntaron con un arma grande un policía de ellos, y que no me moviera, pues yo tengo niños chiquitos imagínese, ese día mis hijos ni comieron en todo el día, del miedo, mis niños llorando, mientras ellos seguían aquí adentro golpeándolo, ahorcándolo y todo lo que le estaban haciendo”.

Servando fue consignado ante el Centro de Operaciones Estratégicas y según su declaración le adjudicaron la posesión de 50 bolsas de cristal y un paquete de mariguana.

Al obtener su libertad condicional tras ser presentado ante un juez local, Servando regresó a su hogar. Interpuso ya una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos por el abuso policiaco que sufrió.