México,D.F.- Ante los problemas de inseguridad que enfrentan las fronteras de Tamaulipas y Baja California, las repatriaciones de mexicanos por los cruces de Coahuila han crecido hasta 49 por ciento.

Según las cifras más recientes publicadas por el Instituto Nacional de Migración (INM), de enero a noviembre del 2013 se deportó a 56 mil 721 mexicanos por los puertos fronterizos de Acuña y Piedras Negras, mientras que en el mismo periodo de 2012 sumaban sólo 37 mil 955.

Tanto en el 2012 como en el 2013, Acuña ha concentrado el mayor número de repatriados.

Socorro Arzaluz, investigadora del Colegio de la Frontera Norte (Colef ), estimó que en el caso de Acuña las deportaciones podrían generar más problemas sociales de los que actualmente enfrenta.

"Acuña se está convirtiendo en un punto de deportación muy importante, están deportando a muchos migrantes para no pasarlos por los puntos conflictivos como Tijuana o Tamaulipas.

"La ciudad tiene un solo albergue con una capacidad muy limitada, súmale a esto el problema de la maquila, del empleo, de la falta de espacios", expresó.

EL NORTE publicó el 23 de diciembre que el acelerado crecimiento de la población en Acuña ha generado problemas sociales y urbanos, que detonaron además la inseguridad y enfermedades.

Aunque Acuña concentra la mayoría de las repatriaciones, Piedras Negras ha experimentado el mayor crecimiento en el último año.

De enero a noviembre, el número de mexicanos deportados por Piedras Negras creció 537 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Piedras Negras también cuenta solo con el albergue "La Casa del Peregrino" para atender a la población migrante, que también ayuda a los centroamericanos que buscan llegar a Estados Unidos.

Arzaluz señaló que el riesgo para la población deportada es que se convierten en el blanco favorito de la delincuencia organizada.

"Genera problemas porque son víctimas del crimen organizado y son un punto atractivo", expresó.

Desde que inició la Administración del Presidente Obama, más de 1.9 millones de extranjeros han sido deportados, según información oficial difundida la semana pasada.

De acuerdo con funcionarios federales estadounidenses, los deportados –más de 368 mil en el año fiscal 2013, que terminó en septiembre– responden a la exigencia del Congreso de que a diario se detengan 30 mil indocumentados.