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Coahuila

La Canción de los Mil Nombres

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 2 años

Réquiem para un compositor saltillense

 

Fue Juan Roberto García un carismático individuo que descendía siempre a pie del antiguo barrio del Agua Chiquita, colindando con otra barriada, la del Ojo de Agua, con su guitarra en la mano y renqueando, sí, caminaba inclinando más el cuerpo hacia un lado que hacia el otro por un problema congénito en una de sus piernas, más corta que la otra.

Era la  traza del futuro compositor y artista quien se desplazaba sobre la calle de Hidalgo sur hacia el Centro, pues trabajaba en una famosa platería, Saltillo Silver Factory, por la calle Victoria, negocio propiedad de los señores Moeller, de gratísimos recuerdos, donde el joven Juan Roberto era orfebre o artesano, dedicado a la elaboración de objetos y joyería  de oro, plata u otros metales preciosos.

Pero Dios y el arte pusieron en la mente y en las manos del joyero una guitarra y un don para cantar y componer bellas canciones dedicadas al amor, y a la mujer, por supuesto, como si metafóricamente fuera una pieza de oro puro y, al poco tiempo, el orfebre la convirtió en canciones.

Así surge una melodía que para la gente de mi generación debe ser muy conocida: La Canción de los Mil Nombres.

Juan Roberto, joven que fue como muchos de nosotros, solía no consolarse con una mujer y pues tenía dos novias, a una de ellas que trabajaba en la fábrica de sarapes, El Saltillero, de Acuña y Victoria, le compuso  la canción original con su nombre, pero luego le llevó serenata a la otra y le impuso el nombre de esta, de tal suerte que se hizo popular en los tríos locales en la época del mayor romanticismo o manifestaciones de amor hacia la mujer. Podría llamarse la canción A Emma o A Elia, que así se llamaban las damas.

Jorge Gamiz, la primera voz del  Trio Mayab, la rebautizó con el nombre de la Canción de los Mil Nombres. (Pida a cualquier trío saltillense la canción de los mil nombres y que le ponga el nombre de su amada y descubrirá que es todo un poema)

Juan Roberto García se unió a Francisco Martínez y a Ramiro Chávez para formar un trío, y participaron en un concurso de esos que había muchos en la radio local, esta vez en la XEDE y ganaron el primer lugar. Precisamente esa noche del 24 de julio de 1957  se decidieron dedicarse exclusivamente al difícil pero bello arte de la música.

Pero fueron muchas las canciones escritas por este compositor saltillense, que llevó el nombre de nuestra ciudad muy en alto al ganar un concurso nacional en la Ciudad de México, con la canción Provinciano, y otros trofeos en el interior del país y del estado.

Es muy basto el repertorio de canciones de la autoría de Juan Roberto, que no consigno aquí porque omitiría alguna. Fue integrante de varios tríos, yo lo que recuerdo con el Social, formado por Mónico Antonio Estrada, primera voz; Rodolfo Méndez Rivera, una de las terceras voces más naturales, y Juan Roberto, en la segunda voz y requinto. A veces no se sabía quién era la primera o la segunda, porque García tenía una potentísima voz que casi destacaba en el trío. Como solista grabó varias canciones para la marca Peerles.

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