La política antidrogas de Estados Unidos en América Latina ha sido un desastre como fue la de Felipe Calderón en México. Édgar London escribe al respecto en «Espacio 4» (714) que «El plan piloto puesto en marcha por Canadá, el 31 de enero, en la provincia de Columbia Británica, donde los adultos ya pueden poseer legalmente hasta 2.5 gramos de drogas duras —cocaína, heroína metanfetamina, fentanilo y morfina— coincide con el anuncio del Presidente de Colombia, Gustavo Petro, sobre la disminución en un 60% de la erradicación de cultivos de coca en su país. “Es hora de una nueva convención internacional que acepte que la guerra contra las drogas ha fracasado”, dijo el Mandatario en su discurso de posesión, en agosto de 2022.
»Tanto la iniciativa canadiense como la propuesta colombiana exponen la intención de nuevos obiernos de emprender el polémico camino hacia la despenalización de ciertas drogas como ya hicieron Uruguay, Países Bajos, Portugal y Suiza. Entretanto, Estados Unidos, donde el uso recreativo de la mariguana es legal en 19 de sus estados, sigue culpando a México por la producción masiva de estupefacientes que van a parar a su territorio, sin preocuparse por blindar mejor la frontera ni implementar medidas más severas que eviten su consumo.
»La estrategia de “abrazos no balazos” del presidente Andrés Manuel López Obrador contra el crimen organizado sigue polarizando las opiniones dentro y fuera del país. Mientras el líder de la 4T defiende a rajatabla su política de seguridad porque “lo fundamental es atender las causas” y presume una disminución de 7.1% en la tasa de homicidios dolosos de 2022 con respecto al año anterior y del 10.4% en relación al 2020, la percepción de inseguridad se mantiene viva dentro de la población…
«La inseguridad impulsó a los integrantes de la Cámara de Representantes de Estados Unidos a considerar la intervención del Ejército de ese país en territorio mexicano. Para ello los congresistas emitieron una resolución con el objetivo que se autorice el uso de la Fuerzas Armadas de Estados Unidos “contra los responsables de traficar fentanilo”, o una sustancia que tenga relación con la misma… (Días más tarde, una comisión legislativa visitó al Presidente para ofrecer colaboración, pero sin tropas).
»En este contexto no es de extrañar que muchos presten atención a la opinión de algunos líderes mundiales que se posicionan a favor de la despenalización de determinadas drogas, especialmente la mariguana. Entre los nombres que más suenan a favor de dar este paso se encuentra Mario Vargas Llosa. Desde 2011, el Nobel de Literatura declaró a El Mundo que “con la política represiva no se combate el problema de la drogadicción y de la delincuencia social. La legalización es la única forma de acabar con el narcotráfico y ojalá esta propuesta vaya tomando forma con el tiempo. Claro que hay riesgos con la legalización, pero con la represión no se acabará nunca con el narcotráfico”.
»Quien también ha hecho guiños a la despenalización de la mariguana es el expresidente Barack Obama. Si bien durante su mandato se opuso a la legalización de las drogas, el demócrata confesó haber consumido mariguana y minimizó sus efectos nocivos. “Como ha quedado bien documentado, fumé mariguana de joven y yo lo veo como un mal hábito y un vicio no muy diferente a los cigarrillos que he fumado durante mi juventud y en gran parte de mi vida adulta. No creo que sea más peligroso que el alcohol”, advierte.
»En México, Vicente Fox se ha erigido como un fervoroso defensor de la legalización de la mariguana. El exmandatario forma parte de la junta directiva de una empresa que trabaja con este producto a nivel medicinal. “He aprendido muchísimo de cómo sí se puede tomar el cannabis, que fue mal utilizado por los grupos criminales que la usaron para causar daño, y pasarla a la ciencia, los académicos a los investigadores y a los empresarios para que esta planta resuelva problemas de salud”», apunta.
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