Bruselas.- La Unión Europea (UE) sostuvo este martes que el ritmo actual de ejecuciones en Irán es espantoso, e instó a las autoridades iraníes a que adopten una política coherente para la abolición total de la pena de muerte en el país.
“ La UE se opone firmemente (…) al uso de la pena capital en todos los casos y bajo cualquier circunstancia. La pena de muerte es incompatible con el derecho inalienable a la vida y la prohibición absoluta de castigos crueles, inhumanos o degradantes. No disuade el delito y hace que los errores judiciales sean irreversibles, se indica en un comunicado del Servicio de Acción Exterior comunitario”.
#Iran: Statement by the Spokesperson
The current pace of executions in Iran is appalling.
The EU has a firm and principled opposition to the use of capital punishment in all cases and in all circumstances.https://t.co/HMor9Kmv6o
— Anouar El Anouni 🇪🇺 (@AnouarEUspox) April 28, 2026
El bloque comunitario condenó en particular el uso de la pena capital como respuesta a la disidencia interna y reiteró su llamamiento al Gobierno iraní para que ponga fin de inmediato a la práctica de imponer y ejecutar sentencias de muerte contra los manifestantes.
La diplomacia de la UE pide a Irán cumplir con el derecho internacional
El pasado sábado, Irán ejecutó a otro preso condenado por su participación en las protestas antigubernamentales de enero, por supuestamente “destruir e incendiar bienes públicos y privados”, con lo que se convirtió en el noveno manifestante ahorcado desde las movilizaciones.
En este sentido, la diplomacia europea instó también a la liberación «de todas las personas detenidas injustamente en ejercicio de su libertad de expresión» y pidió a Irán que cumpla «con sus obligaciones en virtud del derecho internacional, incluido el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del cuál es parte».
Irán es uno de los países con mayor número de ejecuciones en el mundo y, en 2025, ahorcó a 1.639 personas, un 68 % más que el año anterior, lo que supone la cifra más elevada en el país desde 1989, según el informe anual de la ONG noruega Iran Human Rights (IHRNGO) y de la francesa Ensemble contre la Peine de Mort (ECPM).



















