Este domingo arranca el periodo de precampañas. Dos semanas estalecidas por la ley, pero que en realidad pasan sin pena ni gloria. Los nombres de quienes competirán ya circulan desde hace meses y el trámite sólo confirma lo que todos saben.
Y para que las dos semanas sean productivas, hay quienes sugieren al consejero presidente del IEC, Oscar Daniel Rodríguez Fuentes, aprovechar estos días para tratar de poner orden en la casa, pues las inconformidades del personal y de algunos consejeros contra las consejeras Leticia Bravo Ostos y Layla Miranda Girón no cesan. Hablan de malos tratos y de un ambiente enrarecido. Si el árbitro pide juego limpio, primero debe garantizar orden en su propia cancha, ¿o no?
Ganaderos en calma
En la semana se cumplieron dos años de los bochornosos hechos en la Asociación Ganadera Local de Múzquiz, cuando la entonces alcaldesa de Morena, Tania Flores Guerra, junto con su hermano Tony, intentaron meter mano para desarticular la organización. La elección del presidente terminó en zafarrancho, luego de que Javier Álvarez, candidato de “La Florisa”, agrediera a golpes al ex alcalde Luis Santos. Aquella jornada dejó más que raspones: exhibió la intención de politizar un gremio que durante años caminó por su cuenta.
Dos años después, el contraste resulta evidente. Este sábado se presentó informe de actividades y de finanzas, y se eligió nuevo comité, nuevamente encabezado por Polo Guajardo Falcón. Todo por unanimidad. Sin gritos, sin pleito. En el Pueblo Mágico, al parecer, cuando “La Florisa” no se aparece, las cosas fluyen con tranquilidad.
Se enredó
El que no haya cómo salir de la isla en la que él mismo se metió es Antonio Attolini Murra. Al diputado de Morena le salió mal el intento de boicot a la sesión solemne por el centenario de Matamoros. Ni sus propios compañeros de bancada lo siguieron. Cuando supo que los cuatro integrantes del bloque asistirían al acto, cuentan que el legislador de la mascada pataleó.
Ahora quiere recomponer la situación en redes sociales. Justificó su ausencia con la supuesta amenaza del alcalde priísta Miguel Ángel Ramírez, “El Charro”, quien semanas atrás habló de “partirle la madre a Morena”. Attolini sostuvo que en la ‘cuatroté’ la política se lleva a otro nivel, lejos de la violencia… –ay ajá–. El problema es que están los episodios de morenistas y aliados, como “La Floriza”, que reta a golpes a quien les contradice. Moral selectiva, pues.
En el aplausómetro
Hubo de todo en el festejo del viernes en Matamoros por el centenario de su fundación. Desde aplausómetro hasta omisiones que no pasaron desapercibidas. En el terreno de las porras, a varios les fue bien. Raúl Onofre confirmó que es profeta en su tierra, conserva estructura y control político. También llamaron la atención los vítores para la morenista Magaly Hernández Aguirre, más identificada con el magisterio y su activismo en el SNTE que con la grilla tradicional.
Entre los más apapachados estuvo, como era de esperarse, el alcalde anfitrión Miguel Ángel Ramírez, “El Charro” y también destacó el magistrado Miguel Felipe Mery Ayup, a quien presentaron como hijo pródigo matamorense.
Las omisiones
Quienes pasaron desapercibidas durante la sesión solemne en Matamoros fueron la diputada federal del Verde, Hilda Licerio y su tía, la dirigente de la Sección 38 del SNTE, Isela Licerio Luévano. Con todo y que son matamorenses, nadie las mencionó. Lo mismo pasó con el morenista Arturo Díaz, alias el “Niquitín”, secretario general de la Sección 35 del SNTE. De hecho, a los tres los acomodaron en la tercera fila.
Otro mal tino de los organizadores fue la presentación del himno en honor al municipio: larguísimo, con música más bien parroquial y lo peor, nadie se lo sabía… ni con los acordeones que repartieron a la mera hora lo pudieron cantar.
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