La historia de una abnegada mujer que lleva sobre sus sienes ¡una corona de lágrimas!
¡Corona de Lágrimas!… Con la primera actriz doña Prudencia Grifel… Roberto Cañedo, Silvia Derbez, Enrique del Castillo y Fernando Mendoza. La vida de una madre mexicana que lleva sobre su cabeza ¡una corona de lágrimas!
Así rezaba aquel melodrama que en episodios de media hora, que transmitía la XESJ de Saltillo, que atraía la atención de chicos y grandes, “pegados” literalmente al único aparado radio receptor que había en la casa.
La radio novelas, como el ritmo de bolero romántico, nacieron en Cuba. Los dueños de las tabacaleras cubanas instalaban un radio en sus talleres y se dieron cuenta de que los trabajadores –hombres y mujeres– se “picaban” y no faltaban ni un solo día a sus labores, para no perderse las radionovelas.
La vida en México se paralizaba para escuchar estas historias. Amas de casa, obreros, comerciantes, gente de servicio y empresarios eran adictas a ellas. Aunque nacen en Cuba, fue en nuestro país donde las historias radiofónicas lograron mayor difusión a nivel continental.
¿De cuántas radionovelas se acuerda usted?
La primera radionovela que logró gran aceptación entre los mexicanos fue El Derecho de Nacer, de la autoría de Félix B. Caignet, protagonizada por Dolores del Río, Alicia Montoya y Manolo Fábregas. Odio en la Sangre, Una Flor en el Pantano, el Derecho de Nacer. La Rebelión de la juventud, Tiempo de Amar, y Kalimán ¡El hombre increíble!, por citar solo algunas. Surgieron grandes escritores, como Caridad Brava Adams, y actores que luego fueron del cine, como el genial Arturo de Córdoba, ¡no tiene la menor importancia! su frase.
Había gente que se picaba con las radionovelas, que permanecían la media hora o la hora ya en la panadería o en la lechería escuchándolas para no perderse un capítulo. Una de esas radionovelas fue El Collar, donde mucha gente por primera vez conoció el desierto Altar de Sonora tal cual lo describían en la serie, estamos hablando de los años 30, cuando todavía no había televisión, menos internet.
Otros dramones fueron La Sombra del Encino, El Conde de Sotomayor, Yo Amo a un Canalla. La XESJ pionera de las radionovelas en Saltillo se enlazaba en vivo a la XEFB de Monterrey, donde al mediodía por ejemplo había programas estelares como El Consejero del Aire, el programa de sátira cómica-política el Molcajete, donde la estrella era un cómico norteño, Jeremías Becerra y Blancas. La XESJ transmitía entre muchas otras la radio novela Martin Fierro protagonizada por Bernardo Molina Núñez, un locutor de gruesa voz originario de Saltillo. Un tipo chaparrón moreno y de duras facciones, nada que ver con el personaje.
Se acuerdan también del Vizconde de Montecristo, Chucho El Roto, Martín Corona, Felipe Reyes y sobre todas ellas Corona de Lágrimas. La Casa al Final del Camino, Rafles, el Ladrón de las Manos de Seda, patrocinado por Casa Rodríguez.
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