Coahuila

Publicado el sábado, 30 de diciembre del 2023 a las 04:01
Saltillo, Coah.- Preguntas incómodas, bromas hirientes, comentarios pesados: cuando convivir con la familia nos trae más conflictos que bienestar, quizá sea bueno reflexionar sobre qué es más importante, si la lealtad o nuestra salud emocional.
Y es que, aunque el ideario colectivo nos enseña que los lazos de sangre son irrompibles, lo cierto es que cada vez más expertos coinciden en que es sicológicamente positivo alejarse de la familia cuando esta afecta nuestra estabilidad, la autoestima y el amor propio.
Aunque es difícil marcar distancia de alguien tan cercano como un primo, un hermano o incluso, de los propios padres, los terapeutas recomiendan poner límites a fin de cuidar la salud mental, ya que un entorno familiar lleno de conflictos, lejos de favorecer, entorpece nuestro desarrollo.
Poner límites
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No es lo mismo familia que pariente”, asegura la sicóloga Adriana González Revilla, “y las nuevas generaciones lo tienen muy claro: para ellos la familia son amigos, los que uno elige, los que nos conocen mejor que nuestros hermanos, y los demás son parientes, personas con las que compartimos sólo material genético”.
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Sin embargo, a pesar de esta justificación cada vez más común, es muy difícil romper con la familia por toda la carga sociocultural, sobre todo en nuestro país, en donde la familia ocupa un papel determinante en nuestra forma de percibir el entorno, en nuestra personalidad y en la toma de decisiones”, afirma.
El enorme peso que tiene la familia en nuestra vida, hace que perdonemos fallas y conflictos, sin embargo, si la dinámica afecta nuestro crecimiento personal, nos limita, nos roba la energía, lo ideal es cortar los lazos.
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Para muchos esto puede ser visto como un acto de ingratitud y de egoísmo, incluso la sociedad tiende a juzgar negativamente a alguien que se aleja de su familia, pero debemos ser más empáticos y tratar de entender que nadie se aleja de su familia a menos que deje de ser un lugar seguro”, detalla González Revilla.
Entorno complicado
Todas las familias tienen su propia manera de relacionarse, cada una tiene sus dinámicas, su sentido del humor y su particular forma de arreglar conflictos.
Puede ser que los miembros de una familia estén acostumbrados a hablar con groserías sin que esto hiera sus sentimientos, mientras que para otros, un lenguaje así es una total falta de respeto.
Daniel Alejandro López, sicólogo y terapeuta, afirma que una de las razones más comunes por las que un adulto decide alejarse de su familia es porque sufrió abuso físico o sexual durante la infancia.
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A nivel sicológico es una situación muy complicada, porque mientras al individuo se le inculca que la familia es amor, apoyo, calidez, y vive al interior situaciones de violencia verbal, sicológica, física, sexual, se generan traumas muy profundos, como inseguridad y la imposibilidad de poder tener relaciones saludables duraderas”, explicó.
Entre los motivos recurrentes para marcar distancia están la falta de aceptación a las preferencias sexuales, algún tipo de adicción, exceso de control y conflictos legales.
Señales de alerta
Si nos ponemos de mal humor cuando tenemos que ir a verlos, si sentimos que nos roban energía o que nos asfixian con sus comentarios o actitudes, son señales para tomar en cuenta, dice la sicóloga Adriana González.
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Si sientes que la lealtad familiar te obliga a soportar todo, es mala señal”, afirma, “ser tolerante con la familia no incluye que permitamos faltas de respeto, humillaciones o que te quiten identidad”.
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Existen muchas conductas disfrazadas de amor pero que en realidad, son conductas insanas que pueden generar muchos problemas emocionales”, reitera, “si te sientes descalificado, minimizado, desmotivado, si no te dan tu lugar, si te hacen sentir inseguro, aléjate, y no sientas que ser tú mismo o seguir tu camino es traición”.
Durante este 2023, en la Región Sureste del estado, se tomó conocimiento de 108 suicidios, distribuidos entre Saltillo y Ramos Arizpe.
El primer refugio
Desde la infancia, la familia debería ser una promotora de la salud mental, advirtió la Secretaría de Salud, pues en ella el niño adquiere elementos esenciales para lograr un óptimo desarrollo sicológico y emocional, permitiéndole contar con herramientas para evitar alguna patología mental o adicción; una familia saludable sicológica y emocionalmente es capaz de establecer fuertes lazos de interacción, que les permite una clara comunicación entre todos los miembros.
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