Por lo visto, en Morena dolió más el destino del dictador venezolano Nicolás Maduro que las tragedias vigentes en México que miles de familias padecen a diario: los muertos por la violencia del crimen organizado, el control territorial de amplias regiones del país y la impunidad que no para.
En los hechos, a políticos como el diputado Antonio Attolini Murra, la diputada Cintia Cuevas o Diego del Bosque Villarreal —quien cobra como dirigente estatal del partido guinda— les preocupa más un dictador extranjero que la sangre que corre en Michoacán, Tamaulipas, Sinaloa, Veracruz y otros estados gobernados precisamente por Morena. En síntesis, defienden narco-regímenes del exterior mientras en México reparten abrazos al crimen.
Silencio donde conviene
En el morenismo local, los más alarmados por el destino de Maduro fueron Attolini, Cuevas y Diego del Bosque. Lo exhibieron en redes. Les duele Maduro, pero no las víctimas mortales por trenes descarrilados ni las muertes asociadas a obras mal hechas. Cuando se tambalea una dictadura, gritan; cuando se derrumban sus proyectos, callan. O no lo ven, o no quieren verlo, pero finalmente la incompetencia también mata.
¿Y los niños con cáncer?, ¿la falta de medicinas?
Y del narco, ni hablar. Morena defiende a Maduro, pero evita condenar al crimen. Sus representantes guardan silencio ante el cártel venezolano Tren de Aragua y la violencia que genera. Complicidad, se llama.
Línea definida
El coordinador del PAN en el Congreso local, Gerardo Aguado Gómez, fijó postura sin rodeos sobre Venezuela y, de paso, exhibió la ambigüedad de Morena. Defender al régimen de Nicolás Maduro —dijo— no es neutralidad diplomática; es complicidad. No habló de ideologías ni simpatías, habló de hechos: represión, hambre, hiperinflación, migración forzada y elecciones desconocidas.
Y fue más allá al señalar que durante años, el lopezobradorismo eligió guardar silencio o justificar a gobiernos afines, aun con condenas internacionales encima. Aguado fue directo: preocupa que Morena y el expresidente López Obrador optaran por una narrativa defensiva frente a un régimen autoritario señalado por la comunidad internacional.
Oración y mensaje
La Diócesis de Saltillo, que encabeza Hilario González García, se pronunció frente a lo ocurrido en Venezuela. Sin consignas ni adjetivos, lejos del ruido ideológico, emitió un mensaje de preocupación, con llamado a la justicia y rechazo a la violencia.
Puso en el centro el “Bien Común” y la reconciliación. No entró en bandos ni gobiernos, pero sí habló de libertad, carencias y esperanza. Neutralidad, con exigencia de justicia.
Nuevo jefe
A partir del lunes habrá nuevo comandante del 69 Batallón de Infantería del Ejército Mexicano en Saltillo. Asume el coronel Luis Adolfo Márquez Tello, abogado militar con experiencia como agregado en la embajada de México en Cuba.
Márquez releva al coronel Esteban Salazar León. Según la Sedena, el movimiento responde a la política de rotación del personal militar.
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