“Lo que ocurrió, que es un tema histórico, es distinto al tema del perdón, que es un tema moral, religioso, que podríamos definir como filosófico. Entonces, si tomamos la temática del perdón como tema filosófico, vemos que en el mundo católico, que ya tiene 2,000 años, se consideró que un hijo no es responsable de los actos de sus padres”.
Así empezó la entrevista que le hice al historiador y antropólogo Christian Duverger, gran conocedor del periodo de la Conquista y de su principal protagonista, Hernán Cortés. Dicha plática coincidía perfectamente con los recientes dichos del rey Felipe VI a propósito, precisamente, de la Conquista, durante su visita al Museo Arqueológico Nacional de España en donde se exhibe la exposición titulada: “La mitad del mundo. La mujer en el México indígena”.
Más claro no pudo ser el monarca al decir: “Los Reyes Católicos, la reina Isabel con sus directrices, las Leyes de Indias” tuvieron “un afán de protección hacia los indígenas, que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho abuso”. Se refirió también Felipe VI a la necesidad de conocer la historia a pesar de que hubiera situaciones que no son motivo de orgullo: “Hay cosas que luego, cuando las estudiamos, las conocemos… en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos, pero hay que conocerlo en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso”.
Es evidente que el rey español, en sus declaraciones, jamás pronunció la palabra “perdón” como la que exigía el ex presidente López Obrador en la carta que le envió a Felipe VI y que nunca fue contestada, porque como me dijo Christian Duverger: “La historia es algo que ocurrió y que tenemos que considerar como un hecho. Entonces, creo realmente que la palabra ‘perdón’ no tiene lugar en este contexto histórico. Utilizar esa palabra que pertenece al mundo religioso, al mundo moral, finalmente no resiste los 500 años…
“Entonces, si observamos lo que ocurrió, lo que dijo el rey de España es cierto. Hubo intentos de instalar leyes, reglas morales y sociales para impedir la destrucción del mundo preexistente, el mundo indígena. Pero vemos que hubo varios momentos. El primero, que es muy importante, fue 1493, y es la famosa bula del papa Alejandro VI, al que conocemos como Alexander Borgia, que era español. Entonces, es un Papa español que va a dar América a España. Es un arreglo político. En realidad, 1492 es la fecha oficial del descubrimiento, pero hay muchos indicios que el descubrimiento fue anterior. Entonces, eso dio tiempo a España para organizar el asunto con el Papa. Una bula papal es un documento jurídico. Eso es muy importante, porque como lo jurídico está vinculado a la moral y a la religión en la época. (…) El Papa tuvo una posición moral y jurídica, que era la absoluta prohibición de la esclavitud”.
El autor de Memorias de Hernán, la biografía Cortés y el ensayo Crónica de la eternidad me hizo mucho hincapié en que los conquistadores se preguntaban cómo integrar “este mundo desarrollado en el marco de un mundo que era mucho más chiquito, en realidad, porque había pocos habitantes en España y había 25 millones en Mesoamérica. Entonces, el problema es cómo un país pequeño puede controlar a un país que es mucho más grande y que tiene una tradición cultural antigua. Por lo tanto, la observación que puede hacer un historiador es que los instrumentos utilizados fueron inapropiados”.
Yo no sabía que entonces la Corona de España era muy pero muy pobre, incluso padecieron tres quiebras a pesar del oro que se llevaron de México. Fue en la época en que expulsaron a los musulmanes. Y cuando llega Cortés a México, después de 1519, se da cuenta de que existe una realidad evidente: el mestizaje, lo cual cambió todo el paisaje humano por completo. Y fue la Malinche quien cristalizó el mestizaje. Ella era una “niña bien”, que conocía varios dialectos y el náhuatl.
Para entender mejor, bajo un punto de vista histórico, lo que sucedió en el siglo XVI durante la Conquista, hay que leer y seguir leyendo a Christian Duverger para poder diferenciar lo histórico de lo filosófico.
Más sobre esta sección Más en Nacional