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Los bunkers del fin del mundo

  Por Redacción

Publicado el miércoles, 19 de diciembre del 2012 a las 16:00


Antonio Alcahud, ingeniero nuclear español, se dedica a diseñar refugios que protegen a las personas hasta por 20 años

Francisco Juaristi | Saltillo.- En exclusiva para Radio Zócalo Saltillo, Antonio Alcahud, quien se dedica a diseñar refugios atómicos que pueden resguardar la vida en casos de ataques nucleares, guerras, desastres naturales, incluso cataclismos, habló sobre las tendencias en este tipo de construcciones y los costos que pueden llegar a tener.

Estos refugios tienen la capacidad de proteger a las personas hasta por 20 años de cualquiera de estos fenómenos y sus características los hacen únicos en países como Suecia, Suiza, Noruega, Finlandia, Singapur e Israel, pero también hay mexicanos interesados en este tipo de esctructuras.

Estamos preocupados porque el viernes se acaba el mundo y usted tiene una opción para sobrevivir. Leemos que se ha disparado la demanda de este tipo de bunkers en donde la gente se siente segura. Incluso usted ha vendido este tipo de dispositivos a mexicanos

“Nosotros trabajamos principalmente en España, pero a través de los medios tecnológicos tenemos posibilidades de hacer refugios en cualquier parte del mundo y en México nos han consultado proyectos y podemos realizarlos, las distancias no son hoy en día ningún problema”.

¿Esta venta se dispara con estas teorías apocalípticas de que el mundo se acaba el próximo viernes?

“Yo llevo 35 años haciendo refugios antiatómicos, la mayoría de los refugios que hemos hecho no son con motivo las predicciones de los mayas, en realidad estos refugios los hemos hechos para, no sólo contra una guerra nuclear o atómica, sino contra desastres naturales como terremotos, incendios, inundaciones, tsunamis o catástrofes tecnológicas como escape de gases tóxicos, de radiactividad de una planta nuclear o el peor de los accidentes producido por los humanos y que son los conflictos bélicos convencionales o con armas de destrucción masiva. No hay que olvidar otro campo que cubrimos y que es la seguridad física, el desorden social, el caos social, los asaltos, los secuestros, robos y demás, es la mejor habitación antipánico que pueda existir e incluso tenemos los mecanismos para hacerla invisible y son de una seguridad total y muchas personas lo usan con esta finalidad. Es como una habitación más de la casa, pero al mismo tiempo brinda seguridad contra lo conocido e incluso lo desconocido”.

¿En qué etapa es mejor construir uno de estos refugios, cuando se está empezando a construir la casa o cuando ya se tiene?

“Es factible tanto cuando se empieza a construir, que normalmente es lo mejor porque se diseña dentro del proyecto original y sólo representa un pequeño sobrecosto, pero después también es factible modificar una casa y añadirle un refugio o finalmente, y es el caso más costoso, hacerlo totalmente nuevo en el jardín de una casa.

¿Son subterráneos este tipo de refugios?

“No, la gente piensa que sí lo son, pero pueden ser subterráneos, semienterrados y totalmente aéreos, lo único que ocurre es que los que están en superficie o en el interior de una casa necesitan más grosor de paredes, entre paredes de hormigón y paredes convencionales para atenuar la radiación gama y que lleguemos a alcanzar los mismos niveles. Es más barato enterrado, porque la tierra contribuye a atenuar los efectos mecánicos y porque es gratuita y la tenemos ahí y da muy buena protección”.

¿Cuál es más seguro?

“El enterrado es más seguro”.

¿En promedio cuánto cuesta un refugio?

“En promedio, con sobrecosto, porque nosotros siempre lo calculamos, es de unos 45 mil euros para 25 personas y 55 mil euros para 50 personas, es decir, que cuando el refugio va siendo más grande no es proporcionalmente más caro, sino al contrario, es más barato.

¿Qué seguridad podemos tener de que estos refugios realmente funcionan?

“Bueno, yo soy ingeniero nuclear y desde que empezamos las garantías no las debemos dar cuando va a pasar una catástrofe o cuando ya estamos en medio de un terremoto o nos han lanzado una bomba atómica. Las garantías las damos en el momento que entregamos la obra y tenemos hasta cinco garantías: una, que son los cálculos mecánicos de la estructura de hormigón armado, después cálculos de la atenuación de la radiactividad, después hacemos pruebas in situ, podemos hacer también pruebas de cargas como en los puentes, para ver hasta qué grado de resistencia tiene; luego también es la garantía profesional de un arquitecto titulado y colegiado, que soy yo, y eso da la misma garantía que un ingeniero de caminos. También es una tecnología que no es completamente desconocida, que existe en países como Suecia, Suiza, Noruega, Finlandia, Singapur e Israel, que tienen entre el 80 y 100 por ciento de población protegida en refugios de este tipo.

Después tenemos garantía de certificación de los mejores laboratorios del mundo en materia de armas químicas, gases tóxicos y otros. Todo este conjunto lo entregamos con un paquete de ingeniería que incluye manual de uso y mantenimiento, certificados, además de que aportamos los elementos especiales y específicos para el refugio, como las puertas blindadas que pesan dos toneladas y que resisten 200 toneladas de presión por metro cuadrado, los sistemas de filtrado de aire, las válvulas que presurizan el refugio y que impiden la contaminación que pueda venir desde afuera. Lo único que nos queda es la obra civil convencional que la puede hacer cualquier constructor local y que le sale mucho más económico al cliente.

¿En México cuánto costaría?

“Ahora no sé el nivel de costos de la construcción en México, lo que sí costaría es 45 mil euros y para la obra civil convencional tendría que consultar con un constructor local que se lo haría más barato que un constructor español y que lo haría perfectamente bien bajo nuestra supervisión de obra”.

¿Entonces tú cobras los 45 mil euros por el diseño y por la supervisión, y la construcción iría a parte?

“Exacto, y por los materiales especiales que incluimos, que son muy especiales porque son de importación, además certificados y también incluimos unos trajes de protección radiactiva y una serie de aparatos que son necesarios para un refugio antiatómico. La obra civil cuesta como la obra civil de una casa normal”.

¿Cuántos días puedo pasar en el refugio de manera autónoma, es decir, sin tener que salir o depender de alguien que se haya quedado fuera del refugio?

“Un refugio que es para guerra nuclear se consideran dos semanas, en el caso de las profecías del 2012 nosotros hemos diseñado refugios de hasta 20 años de autonomía”.

¿Cómo sobrevives 20 años sin salir?

La mayoría de las personas piensa que de un refugio no se puede salir y eso es mentira. En realidad en el caso de una explosión nuclear, luego de unas dos o tres horas se puede salir, y la forma es hacerlo a través de una doble puerta que no permite el intercambio de gases y debidamente protegido con trajes y máscaras y en función del nivel de radiación se puede estar afuera unas cuantas horas y con el paso de los días se podrá estar la mayor parte del día e ir a dormir al refugio, pero cuando ya pasa una semana es posible estar afuera casi todo el día, dependiendo de la intensidad que haya se puede estar más o menos tiempo. En el caso de un cataclismo, que exploten todos los volcanes y que lancen millones de toneladas de polvo a la atmósfera y se produzca un invierno nuclear, en el refugio no hará falta estar cuatro o cinco años sin salir, se puede salir debidamente protegido unas horas o días y después volver a tu vivienda que quizá sería la única que existiría en la superficie, pues se supone que los terremotos o los volcanes habrían afectado tu vivienda habitual. El aire se toma del exterior, se filtra y se lanza otra vez al exterior, o sea que el aire como es ilimitado e infinito, podemos estar todo el tiempo que queramos.

¿Tú crees que se acaba el mundo el viernes como dicen los mayas?

“No, como científico, ingeniero y como persona optimista yo no lo creo, pero tampoco lo puedo descartar porque sé que el mundo se va a acabar, lo único que sé es que puede acabar hoy mismo o en un millón de años”.

¿En México sería más fácil morir por un ataque de la delincuencia organizada o de un vándalo. En Estados Unidos se usan los cuartos de pánico, ¿tú también ofreces y vendes estos cuartos de pánico?

“Sí los ofrezco y los vendo, pero siempre bajo el diseño de un refugio o con las hipótesis parecidas a un refugio antiatómico, porque un cuarto de pánico está previsto para unas horas, pero los refugios que yo hago están previstos para 15 o 20 años, o 20 días a un mes. Éstos tienen otro concepto, nada es sofisticado, todo es muy simple, muy robusto y muy fiable, las cosas sofisticadas siempre fallan, por una cosa o por otra y además en estos sistemas tenemos también la posibilidad de añadir un sistema de invisibilidad que lo convierte en una cosa, que por mucho pandillero que haya es imposible hacerle nada.

Veo que hay casos en México donde un grupo de italianos está construyendo un conjunto de viviendas antinucleares…

“Sí, lo conozco perfectamente y hace dos años le hice un informe de 50 páginas con información que tenía, simplemente sacada de internet y le hice un informe a este industrial mexicano del que hablaba antes, y bajo mi opinión, no son refugios antiatómicos ni bunkers, son viviendas que se parecen un poco por las formas redondeadas, pero eso no está previsto ni para resistir una inundación, ni para ser sumergibles o flotantes, ni tienen resistencia mecánica ni filtrado de aire, porque lo que hay encima en las cubiertas son sólo depósitos de agua y eso es sólo para obtener agua para ducharse. Al parecer esos italianos forman parte de una secta mística, tienen esas creencias y por eso se han ido cerca de Cancún, pero esos no resistirían un terremoto de magnitud 11 en la escala de Richter, cuando un refugio de los que hacemos nosotros está previsto para fuerza 12.

Desafortunadamente, los refugios no están al alcance de todos

“Yo creo que sí, sólo que a veces hay que pensar un poco las cosas. A veces me dicen que las personas pobres no pueden alcanzarlo, pero yo digo que si se hacen refugios comunitarios aprovechando los estacionamientos de los edificios en una ciudad nueva, esos tienen muy poco sobrecosto y estas personas pueden tener un espacio en estos refugios y además se pueden hacer financiados a 10, 20 o 30 años. Esto podría implicar una amortización más pequeña que lo que a veces nos gastamos en cigarros o cerveza, o sea que podría alcanzar a todo el mundo si se piensa y se organiza, porque no sólo son por si hay profecías mayas o catástrofes, sino que es una seguridad permanente, para mucho tiempo y que además tiene una utilización racional como almacén, salas de juego y muchas utilidades que puede tener el refugio antiatómico.

¿Cuál es tu página de internet?

“Es www.refugioatomico.com”.

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