El adiós de Messi

En el verano de 2023, tras digerir mal el traspié que supuso la eliminación del equipo en octavos de final pese a contar con tres estrellas de talla mundial, los emires dieron un golpe de timón a su política: se acabaron las estrellas.

Luis Enrique aterrizó al mismo tiempo que salieron Messi y Neymar y el club, en un último resquicio de apostar por los grandes nombres, decidió asentar su proyecto en los hombros de Mbappé, que alargaba con cuentagotas sus contratos.

El atacante francés exigía refuerzos de talla mientras el entrenador español apostaba por homogeneizar el equipo. Tras un primer año de transición, en el que el PSG alcanzó las semifinales sabiendo ya que no contaría con Mbappé para el futuro, el técnico español recibió plenos poderes.

Por vez primera, Doha asentó el proyecto en la espalda de su técnico, que logró forjar una maquinaria ganadora que ha terminado por triunfar en Europa.