Espectáculos
Por
Livio Ávila
Publicado el lunes, 1 de diciembre del 2008 a las 16:00
Saltillo, Coah.- Los niños, los rebeldes, los “malvados piojos” pasaron este sábado una tarde de fiesta y de regodeo en lo que se presentó como un concierto que no fue eso: fue el gran juego de un hombre argentino que se olvidó de ser adulto, el escritor y cantante Luis María Pescetti.
El Paraninfo del Ateneo Fuente estuvo atestado de niños a los que hizo bailar con su guitarra porque literalmente puso al público de pie para seguir sus coreografías, corear sus canciones y reírse de sus chistes mordaces, en lo que dijo “esto es un juego: el que quiera participa y el que no, no”. Pero al advertir que no lo seguían, exclamaba: “¡No están cantando, cobardes!”.
Trató a los niños como seres sapientes, los retó y se enfrentó con ellos, provocó tal simpatía que ellos lo veían como un coetáneo más. El escenario fue lo de menos: un atril, una silla y efectos de luces fueron el aditamento para las canciones que embriagaron de risa a los presentes.
“Los niños que vinieron están bien feos”, dijo.
Con su espíritu berrinchudo de niño, se negaba a cantar “Angelina” y “El Vampiro Negro”, o a contar sus chistes “porque después se los aprenden y son míos y es mi show”. Y totalmente fue su show y de todo el público entero, pues incluso adultos o jóvenes se divirtieron como niños. Los aplausos y las risas se regalaron por docenas.
Con su primera canción, “Yo Leí Harry Potter y Me Gustó”, se rebeló contra Harold Bloom de quien dice que no es literatura. Entre su repertorio estaban “Ya No Sos mi Margarita”, “Los Sapitos de la Noche”, “La Mayonesa” y canciones con frases como “mis calzones son como un arma nuclear”.
Un humor ácido y divertido
En una canción de miedo les pedía repetir una historia que contaba, pero que lo hicieran cada vez “más sangriento”, y sus chistes no fueron tan inocentes sino con un sentido irónico y mordaz. “Que viva la alegría”, “Ay, Lilí, ¿no ves que estoy loco por ti, si cuando te veo me hago pipí?” cantó en una catarsis para el público quien no fue un mero espectador.
Todo este cabaret para niños fue un evento dentro del Festival Artístico Coahuila 2008 organizado por el Instituto Coahuilense de Cultura. En el vestíbulo se vendieron los discos y los libros de este reconocido autor.
Más sobre esta sección Más en Espectáculos
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 12 horas
Hace 18 horas
Hace 18 horas
Hace 19 horas
Hace 19 horas
Hace 19 horas
Hace 20 horas
Hace 21 horas
Hace 21 horas