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Mantienen tradición de los “Nacimientos”

  Por Laura Estrada Lugo

Publicado el miércoles, 24 de diciembre del 2008 a las 16:00


Llama la iglesia a vivir el verdadero significado de la Navidad, sin permitir que avance su distorsión por la influencia de cost

Acuña, Coah.- La influencia de costumbres extranjeras, las festividades paganas y la falta de reflexión acerca del verdadero significado de la Navidad, favorecido por la difusión en los medios de comunicación, ha provocado que al paso de los años el Nacimiento de Jesús tome otro significado.

De acuerdo con la iglesia católica, el adviento es el tiempo de Navidad durante el cual los cristianos nos preparamos a la venida de Jesucristo y se celebra cuatro semanas antes del 25 de diciembre.

En base a la historia, el adviento tiene su origen en el siglo cuatro, como un tiempo de preparación en la penitencia para el Bautismo de Epifanía. En el siglo sexto el adviento dura ya las cuatro semanas anteriores a la Navidad.

El padre Sabino Gámez Pérez, párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, manifestó que es importante “prepararnos a la fiesta de navidad, porque es la celebración gozosa del Nacimiento de Cristo en la tierra, es también un tiempo para meditar y esforzarnos en vivir la presencia de Cristo, cada día, en nuestra vida”.

Como parte de la celebración, tradicionalmente se instala un nacimiento con figuras de diferentes materiales, para representar el momento en que Jesús nació. El significado religioso sigue siendo el mismo, sin embargo, al paso de los años, la representación solo es parte de la decoración navideña en las casas o edificios públicos.

Para el sacerdote el Nacimiento “nunca va a perder el significado, siempre va a significar la encarnación del Salvador, el verbo que se hizo carne en el vientre virginal de María, pero actualmente mucha gente ya no reflexiona el gran acontecimiento de la llegada de Jesús”.

“Ha pasado el tiempo y nos hemos quedado con la fiesta, a la que se ha infiltrado una fiesta pagana, se olvida del gozo de ser salvados con el nacimiento de Jesús y hoy se celebra a Santa Claus”.

Esta figura no es rechazada por el párroco, se refirió al personaje real histórico que llevaba juguetes a los niños pobres, y reflexionó que en la actualidad, incluso la figura altruista de Santa Claus se ha olvidado, quedando únicamente la cultura consumista de hacer regalos en navidad.

“Ahora se hacen actividades filantrópicas de dar un juguete, una despensa, un suéter, porque es navidad, pero nos quedamos con las cosas sin reflexionar porque Dios nos dio la Salvación, un gran regalo, con lo que debemos bendecir aquel necesitado que quiera la bendición de Dios”.

El Padre recordó que anteriormente la celebración de la navidad se hacía “con gozo por Jesús”, ahora “mucha gente espera la coyuntura para hacer una fiesta, para hacer un desorden justificándose celebrar la navidad y al final celebramos todo, menos el nacimiento de Jesús.

LAS POSADAS

En México se celebran las tradicionales posadas, lo que en la antigüedad se conocía como “novenas”, o novenario que prepara la Noche Buena, la noche del nacimiento de Jesús.

De acuerdo con el historiador Germán Andrade, la celebración de las posadas, empezó en el pueblo de San Agustín, Acolman, casi junto a las pirámides de Teotihuacan.

Los frailes Agustinos “cristalizaron” las festividades que celebraban los aztecas el último mes del año, y empezaron a escenificar las jornadas que hicieron la Virgen María y San José, de Nazarét a Belén.

Se caracterizaban personajes de la época del nacimiento de Jesús y con evocaciones de la Biblia y de la tradición, realizaban sencillos “actos sacramentales” que terminaban con repartos de golosina en “aguinaldos” de azúcar o de tela.

Por el año 1588 fue a Roma el religioso agustino Fray Diego de Soria, prior del convento de Acolman y obtuvo del
Papa Pío V el decreto para celebrar en la Nueva España del 16 al 24 de diciembre de cada año, un novenario de misas de “aguinaldo” o “misa de posada” que formaron parte del ritual que con variantes típicas se fue haciendo tradicional en la capital y en las demás poblaciones de México.

Las “posadas” tienen diferentes maneras de celebrarse, pero la esencia tradicional aparece en todas las regiones de México. Comenzaron a realizarse en los patios de los conventos o en los atrios de los templos, posteriormente se emplazaron a los patios de las casas familiares o vecindades, otras recorrieron las calles del barrio.

ABRIR EL CORAZÓN A DIOS, EL VERDADERO SIGNIFICADO

Para retomar el verdadero sentido de las celebraciones navideñas, el padre Sabino, manifestó que es necesario que “los que estamos concientes y tenemos clara la visión de lo que es la navidad, así como los papás retomen el camino y el verdadero sentido de la celebración y lo hagan buscando ante todo una educación para sus hijos”.

Para él, el mundo necesita vivir el “gran gozo de esta navidad, abriendo el corazón a Dios y recibiendo el gran regalo de la familia, con el diálogo y la paz”. Manifestó que hay diferentes maneras de “avivar el deseo de recibir a Jesús, algunas:

Compartir y reflexionar en familia, ayudar al necesitado, pensar un propósito concreto y poner en un lugar de la casa la imagen del pesebre, José, María y los pastores para recrear el nacimiento de Jesús.

EL NACIMIENTO

Muchas familias católicas acostumbran año con año, representar el nacimiento de Cristo en sus casas, como parte de la tradición religiosa que se ha “mexicanizado” en los hogares acuñenses.

Adriana Martínez Castrejón, es devota del niño Jesús y desde hace tres años acostumbra “acostar al niño” el día 24 de diciembre, porque para ella “Jesús es el Salvador de la humanidad”.

Este año, por circunstancias, adelantó el acontecimiento, sin embargo, señaló que aunque no sea el 24 de diciembre, “siempre va a tener el mismo significado, ya que Jesús nace todos los días en nosotros para que seamos buenos cristianos y hagamos el bien al prójimo”.

Adriana eligió una madrina para su niño Jesús, quien le ayudó a “acostarlo” en su pesebre. A la celebración acudieron amigos y familiares, con quienes compartió chocolate, pan y tamales.

Juanita Venegas, comentó que en su familia acostumbran poner el nacimiento y acostar al niño Jesús desde 1915,
cuando sus abuelos, habitantes de esta tierra en una época revolucionaria, encomendaban a sus hijos al Santo Niño de Atocha.

Juanita recuerda que cuando era niña, el nacimiento era tan grande que ocupaban una habitación de su casa y materiales como barro, piedra y brea para hacerlo.

Agregó que los niños han pasado de generación en generación, el último tiene 15 años con ella y sus “madrinas” son las hijas de Juanita, cada año lo acuestan y celebran su nacimiento, además todos los años “estrena vestido”, ya que la culminación del acontecimiento es el día dos de febrero, día de la Candelaria.

EL VALOR DE LA NAVIDAD

Para todos, la época navideña es el momento ideal para regalar y la fecha se presta para promocionar diversos productos en los medios de comunicación. Para el padre Sabino, los medios masivos de comunicación “tienen su objetivo y su función, como es la promoción de juguetes y eso no es lo relevante, me preocupa el estilo de vida que estamos promoviendo”.

El consumismo es cotidiano en esta época y es algo que no puede ser ajeno frente a la sociedad globalizada que somos en la actualidad, por lo que es importante que “difundamos la filosofía del valor de la navidad y del consumismo cada quien tomará para llenar su vacío”, manifestó el sacerdote. “Solo es verdadera navidad si Jesús nace en tu corazón.

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