Saltillo

Publicado el sábado, 9 de marzo del 2024 a las 04:13
Saltillo, Coah.- Doctora, madre de seis, casada durante 50 años con un hombre machista, criada bajo el yugo de la iglesia católica con una familia que le decía que la mujer valía sólo si llegaba virgen al matrimonio; hoy, a sus 77 años, Guadalupe se siente libre y, por primera vez, abraza y se cobija en el movimiento feminista.
Sus pasos son lentos, pero su corazón es enérgico y en lo que llega a su silla de ruedas, nos cuenta que, cuando era joven, al terminar las consultas médicas, prefería irse corriendo a su casa porque la combi tardaba mucho en pasar.
“
Vivía cerca del hospital, así que corría a la casa, hacía carreritas con la combi y muchas veces, aunque no lo crean, le ganaba”, recuerda con una sonrisa.
El Día Internacional de la Mujer es especial para ella, pues asistirá a una marcha feminista por primera vez en su vida.
“
Me criaron teniéndole miedo a Dios, rogando para conseguir un marido y aguantar de todo con tal de no divorciarme. A las feministas de mis tiempos las veíamos mal, casi como excomulgadas por la iglesia, así que no las apoyé y les pido disculpas, pero nunca es tarde para empezar”.
Rodeada de mujeres de todas las edades, Guadalupe Luévano se sorprende al leer los carteles hechos por las feministas: “saquen sus rosarios de nuestros ovarios”, “mi cuerpo no quiere tu opinión”, “somos la voz de las que ya no están”, “que haber nacido nena no sea una condena”.
“
Quiero apoyarlas a todas porque vemos muchísima violencia, mucha discriminación, rechazo burlas”, expresa, “espero que esta sea una enseñanza, ojalá mis nietas sepan actuar mejor que como en mi generación, que éramos muy dejadas”.
“
Me tocó en los años cuarenta y cincuenta, que la iglesia y los hombres dominaban, mi familia era muy católica, todo es pecado, la mujer vale cuando es virgen, si no se cuida ya no la respetan, ya no tenía derecho a nada, no tenía ningún valor”.
Entre los gritos de consignas contra el patriarcado, los motores de las motociclistas que rodaron por la calle de Aldama, y la emblemática canción de Vivir Quintana, la doctora jubilada derrama algunas lágrimas.
“
Ojalá en mis tiempos hubiera sido diferente”.
Notas Relacionadas
Hace 12 horas
Hace 20 horas
Hace 23 horas
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 23 horas
Hace 23 horas
Hace 23 horas
Hace 23 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia