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Por
Leticia Espinoza
Publicado el domingo, 31 de marzo del 2013 a las 14:00
Saltillo.- En el lugar preferido de su casa, en su biblioteca, donde colecciona libros de jurisprudencia o de José Saramago, la guitarra de su padre que él mismo le enseñó a tocar y los tocadiscos de acetato que aún le gusta escuchar, María del Carmen Galván Tello habla de su pasión por la defensa de los derechos humanos y la necesidad de verlos como una forma de vida.
Se define como mujer activa, que siempre ha tenido un sueño: buscar tener una mejor sociedad, en la que haya un respeto por el derecho de las personas y una conciencia de que somos verdaderos ciudadanos.
Nació un 4 de abril en Saltillo, creció en el Centro de la ciudad escuchando las campanadas y el reloj de Catedral, y confiesa que por mucho tiempo en sus oficinas tuvo una vista privilegiada hacia las torres de este recinto. Ama a Saltillo y sus atardeceres, donde el cielo se pierde en las montañas y no se imagina vivir en otra parte que no sea esta ciudad.
“Desde que yo era niña me soñé con ser abogada, soñé con tener una biblioteca que trato de formar, un espacio para mí donde pudiera leer y dedicarme a la investigación. Cuando estaba en la Escuela Anexa a la Normal participé en una obra de teatro con mis compañeros y me tocó ser el juez, el abogado de la obra, siempre me identifiqué con esos personajes”, dice María del Carmen.
De su profesión le apasiona el estudio y la investigación, escribir sobre temas jurídicos, pues ha tenido la oportunidad de presentar un libro y ha participado en dos obras colectivas.
Lo que más le lastima es que la gente no crea en los derechos humanos, que para ella representan un estilo de vida, los observa como una cultura y piensa que tendrán que pasar varias generaciones para que se formen en la sociedad, pues no se trata de un tema de moda o de café, esto va más allá.
MUJERES CAMINANDO
Considera que han existido grandes hombres y mujeres que han luchado por los derechos humanos, algunos y algunas sin saberlo, y en Coahuila se recorre el camino, aunque no le gusta hablar del feminismo como tal, prefiere el hecho de decir que tanto hombres y mujeres deben ir caminado a la par, luchar por las causas en común.
“Las mujeres vamos ganado espacio; tenemos un Gobierno incluyente y se están estableciendo políticas públicas en pro de los derechos de la mujer y derechos humanos. Una gran ventaja que tenemos es un Gobernador que cree en los derechos humanos, que está haciendo una serie de acciones que van encaminadas a la protección de ellos, y las mujeres vamos caminando”, considera.
En este sentido, demuestra su admiración por las madres que integran Fuundec, quienes no se han cansado en la lucha por encontrar a sus hijos, pues piensa que este tipo de organizaciones enseñan al resto de las personas que debemos seguir luchando por un derecho que es muy importante: el derecho a la vida, el derecho a la verdad.
“La primera vez que me senté con el grupo de mujeres fue una sensación incluso de impotencia de no poderles dar una solución, de no poderles decir cuál es la mejor vía. Ahora es importante haber formado parte de la pláticas para el grupo de trabajo, pero al margen de toda la problemática, ésta es la manera en la que la sociedad se está expresando y nos está moviendo a las instituciones”, dice.
“Cuando ponían las fotos de familiares esto te hace reflexionar sobre muchas cosas, decir ‘¿Qué pasaría si a mí me estuviera sucediendo lo mismo? Yo, como parte del Estado, ¿qué puedo y qué debo hacer?’. Y eso nos obligó a nosotros y en lo personal a estudiar toda una serie de instrumentos internacionales que hablan de personas desaparecidas, a determinar y hacer matrices en donde se establezca en el sistema internacional… cuáles son las obligaciones del Estado y sentarnos y decir esto es a donde tenemos que caminar”, añade.
Señala que Coahuila ha sido el primer estado que tiene la sensibilidad de sentarse y dialogar con madres de desaparecidos y establecer líneas de acción, de tener un grupo de trabajo externo y que organismos como la ONU los acompañen y asesoren en esta problemática.
SU RETO ACTUAL
Para ella ser titular de la Oficina de Derechos Humanos del Ejecutivo del Estado representa un gran reto, pues aunque ya tenía trayectoria en la Comisión de Derechos Humanos, su papel es sacar adelante un área muy sensible: el establecimiento de políticas públicas en todas las áreas para la protección, defensa de derechos humanos de todos de los habitantes de Coahuila y todo aquel que transite por su territorio.
Y en poco más de un año ya tienen el plan para el desarrollo del programa de derechos humanos en Coahuila, con temas prioritarios como las personas desaparecidas, mujeres, niñas, niños y adolescentes, migrantes y mineros.
“Es un área que tiene que ver hacia el interior del Gobierno con los funcionarios y sentar un precedente en la sociedad, erradicar también entre ellos la idea de que cuando se defienden los derechos humanos se defienden delincuentes”, señala.
ESCRIBIENDO HISTORIA
“Entre los hombres como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, es una frase de uno de sus personajes favoritos, Benito Juárez. La frase del Benemérito de las Américas para ella expresa la responsabilidad de hacer valer los derechos de humanos y de cuidar que se respeten los derechos colectivos, pues si existiera conciencia de esto, México sería una sociedad más justa.
María del Carmen también admira a mujeres de la Independencia como doña Leona Vicario. Dice que ella fue una mujer muy “aventada para su tiempo. Con sus recursos financió causas de insurgentes que servían de comunicación entre unos y otros, porque tenía una información privilegiada, una mujer preparada que hasta el final de sus días luchó por las causas sociales, por el establecimiento de derechos, por tener una patria libre, una mujer que no forma parte de los constituyentes precisamente por ser mujer y por su condición de mujer tuvo que quedarse al margen”, dice.
Desde su recorrido por la historia, vuelve a la propia: una vida entregada a la abogacía y la cátedra, una vida en la que no deja de lado algo fundamental: su familia, pues todos los domingos por las tardes se reúne con sus hermanos, su madre y sus sobrinos nietos.
Confiesa que no ha encontrado el momento para el amor de pareja, pero eso no implica que no esté dispuesta a amar, pues considera que el amor adquiere muchas formas.
“Tengo 47 años felices, voy a cumplir 48; la edad no tiene nada que ver, la actitud es lo más importante, no me gustaría tener menos, los he vivido muy bien. Dios me ha dado grandes bendiciones: salud, una familia hermosa, mis padres, mi mamá es una maestra jubilada, trabajó 40 años y parte de sus enseñanzas fueron ‘Cumple en tu trabajo, tú cumple hasta el último momento’, y mi papá trabajó en el ferrocarril y siempre me decía: ‘Todo lo que hagas hazlo con dignidad, que nunca tengas la oportunidad de arrepentirte de lo que estás haciendo’”.
CONFIDENCIAS
» Momentos importantes en su vida: Cuando terminó su carrera en Jurisprudencia, al presentar su segundo libro, que habla de la formación humanística en el Derecho, resultado de su tesis doctoral, y ser nombrada titular de la Unidad de Derechos Humanos del Ejecutivo de Coahuila.
» En su biblioteca colecciona, además de libros de Derecho, obras de José Saramago, pues cuando fue directora del Registro Civil le recomendaron el libro “Todos los Nombres”, sobre un personaje que trabajaba precisamente en el Registro Civil.
» Últimamente hace ejercicio, pero lo que más le gusta es internarse por los pasillos de la librería Carlos Monsiváis para conseguir libros que siguen alimentando su pasión por la lectura.
» El gusto por la música lo heredó de su padre, los domingos amanecía escuchando boleros, por eso conoce muy bien artistas como Fernando Fernández, que sólo quienes tienen más de 80 años saben quién es; sin embargo, sus gustos van desde la música pop hasta la clásica con la voz de Sarah Brightman y Celine Dion.
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