Si algo le faltaba a México, tras los hechos de violencia por la detención del “Mencho”, era que el Gobierno de Donald Trump, aliado con otros países latinoamericanos, lo colocara como epicentro de la violencia del crimen organizado, lo que podría afectar en los mercados. La percepción también tiene precio.
México recibió las declaraciones del Mandatario estadunidense con números fuertes: en 2025 fue el principal socio comercial de Estados Unidos, con un intercambio superior a 800 mil millones de dólares.
La Inversión Extranjera Directa superó los 36 mil millones, impulsada por el nearshoring y la relocalización industrial. Ninguna de esas cifras se espantan por un discurso. Pero el ruido no es inocuo.
La primera grieta aparece en la confianza del inversionista financiero, no en la planta productiva. Fondos internacionales, aseguradoras y bancos ajustan primas de riesgo cuando el lenguaje geopolítico se endurece.
No cancelan proyectos, pero sí piden más garantías, encarecen el financiamiento o simplemente postergan decisiones. En sectores como logística, energía o infraestructura donde los retornos se miden a décadas, ese retraso importa.
Un segundo frente es el comercio fronterizo. No hay cambios formales en el T-MEC, pero sí un entorno propicio para más inspecciones, mayores costos administrativos y fricciones regulatorias.
Basta recordar que una revisión más estricta en aduanas puede sumar horas y millones de dólares a cadenas que dependen del “just in time”, particularmente en la industria automotriz y electrónica.
El tercer impacto es más silencioso, pero quizá el más importante, el costo del capital, y es que cada punto adicional en el spread de deuda soberana se traduce en menos margen fiscal o en créditos más caros para empresas medianas.
México no está en una crisis financiera, pero tampoco es inmune a un entorno donde la volatilidad del peso responde más a titulares que a balances.
¿Dónde no está el golpe? En el corto plazo, no en el empleo ni en la producción manufacturera. Las fábricas no se mudan por discursos y el nearshoring sigue siendo una ventaja estructural frente a Asia.
Tampoco el turismo colapsa, ya que los destinos consolidados han demostrado resistencia incluso en escenarios más adversos.
El riesgo real no está en la frase, sino en la traducción de la narrativa en política pública que va desde las sanciones financieras amplias, designaciones con efectos extraterritoriales o un enfoque de seguridad que eleve la incertidumbre jurídica para empresas que operan en México.
En economía, como en los mercados, el problema no es el ruido aislado. Es cuando el ruido se vuelve tendencia. Y ahí, México todavía tiene margen para evitar que la conversación se convierta en costo.
CORPORATIVO GBM formalizó el relevo en su estructura directiva al nombrar a Fernando Ramos González de Castilla como director general, tras la aprobación de sus accionistas. El movimiento busca seguir la continuidad interna, al tratarse de un cofundador y actual consejero de la firma. En paralelo, se da la designación de Hugo López Coll como responsable jurídico, lo que apunta a fortalecer el Gobierno corporativo y el cumplimiento regulatorio. Además, recibieron la autorización para un programa de bonos revolvente por hasta 7 mil 500 millones de pesos que amplía el margen de financiamiento del grupo. Este instrumento ofrece flexibilidad para futuras emisiones sin rebasar el monto aprobado.
LA ASOCIACIÓN Mexicana de Parques Industriales Privados (Ampip) presentó los primeros 20 parques industriales del Plan México. El organismo que preside David O’Donnell y que agrupa a los desarrolladores responsables de la mayor parte de la infraestructura industrial del país, presentó este bloque inicial durante su Asamblea 2026. La inversión supera los 711 millones de dólares y se proyectan 62 mil empleos directos, con espacios distribuidos en 10 estados clave. Si esta dinámica se mantiene, el programa podría convertirse en una pieza real de competitividad y no sólo en un listado de intenciones.
EL QUE ANDA de plácemes es el mandamás de Ocesa y CIE, Alejandro Soberón, ya que será uno de los tres galardonados por Americas Society. Este reconocimiento es una validación de tres décadas construyendo infraestructura, profesionalizando la industria del entretenimiento y que ha convertido a México en un nodo obligado para giras globales. Esta distinción se entregará en Nueva York y Soberón compartirá escenario con Pedro Azagra, de Iberdrola, y Sergio Díaz-Granados, de CAF, lo que coloca a la industria creativa al nivel de la de energía y el desarrollo regional. Para Ocesa, este reconocimiento llega en un momento en el que el mercado del espectáculo vive una expansión inédita y exige liderazgo con visión hemisférica.
EL ARRANQUE de 2026 dejó a México con un déficit comercial de 6 mil 481 millones de dólares, el más alto en dos años y un contraste abrupto frente al superávit de diciembre. La caída no provino del sector energético, cuyo déficit incluso se redujo ligeramente, sino del desplome en la balanza de productos no petroleros, que pasó de un superávit de 4 mil 837 millones, a un déficit de 4 mil 267 millones en un solo mes. Estos movimientos muestran la vulnerabilidad de un modelo exportador altamente expuesto a cambios en demanda externa y variaciones de precios. Las cifras que Banxico y el Inegi publican cada mes no sólo describen el comercio exterior, también dan pistas sobre la salud industrial y sobre la capacidad del país para sostener su posición en un entorno más volátil.
Notas Relacionadas
Hace 18 minutos
Hace 18 minutos
Hace 45 minutos
Más sobre esta sección Más en Nacional