Es un asunto serio hablar de intersexualidad, porque no se comprende y tampoco existen personas preparadas para tratar con esa condición genética. El primer caso que conocí sobre personas intersexuales me lo narró una tía y sucedió en los años 50 en Saltillo; ella nos contó sobre el suceso, pero sobre todo la conmoción que causó entre su comunidad al ser una chica, con rasgos sexuales secundarios de chicos, sin menstruación y con aspecto masculinizado (entre comillas) en extremo.
En el mundo se celebra el 8 de noviembre el Día de la Visibilidad Intersexual, las personas que erróneamente se les llama hermafroditas. Esta es la visibilidad de una condición genética que se manifiesta en los órganos sexuales pélvicos externos e internos y su funcionamiento, y en algunos tipos de intersexualidad como el síndrome de Klinefelter y el síndrome de Turner, es visible en la configuración de la persona.
Se podría decir que nos enseña que entre las muchas combinaciones genéticas que existen y de las cuales derivamos, también existen las personas que desarrollan otras características en su conformación orgánica.
En un mundo binario como en el que habitamos, el hecho de ser una persona con cualidades de un cuerpo masculino y femenino al mismo tiempo es excepcional.
Cuando una persona intersexual nace puede o no ser visible su condición. Cuando crezcan probablemente no será tampoco visible o definitivamente lo será y será parte de su vida, determinando mucho de la socialización de su cuerpo y de sus relaciones sexo afectivas, así como su expresión sexual, orientación sexual e identidad de género.
Lo más sorprendente de todo es que la comunidad intersexual podría considerarse una de las de más bajo perfil en el mundo. La gente interesexual nació con esta condición que no debe ser patologizada. Un ser hermafrodita puede ser del reino animal o vegetal y poseen la cualidad que al poder ejercer de hembra y macho, asimismo pueden producir células que en ese rol aportan a la reproductividad. Dos por ciento de los miles de peces que existen son hermafroditas secuenciales o simultáneos. En su perfección inaudita la madre tierra ha dotado a algunas especies de estos dones que son pragmáticos y adecuados para su entorno.
Por ello el término hermafrodita no solo abarca más cualidades, sino que se refiere exclusivamente a seres vivos que no son humanos. La condición intersexual es perfectamente humana y producto de la tómbola genética.
Lo que sí es importante destacar que, las personas intersexuales no deben someterse a ninguna cirugía de asignación a un género y menos bajo la influencia o voluntad de otras personas. Las operaciones en las personas intersexuales deben ser solamente para corregir problemas en la operatividad del cuerpo, en muchos de los casos, para apoyar a la reproductividad que en los casos de la gente intersexual es limitada e inviable.
Amén de que existen muchos tipos de intersexualidad, que suele ser no visible, se recomienda que a las personas intersexuales se les vincule con grupos de apoyo o de convivencia con otras personas intersexuales. Siempre le dejamos la responsabilidad a quienes tienen que lidiar con las situaciones específicas sobre “¿cómo hablarle a las personas intersexuales?”
Yo sugeriría hablarles como a cualquier persona: respetando sus pronombres, ser respetuosos con la historia de vida de cada quien y entender que en la diversidad sexual de la gente existen colores que aún no alcanzamos a ver.
Los invito a mi taller de educación sexual para papás, mamás y cuidadores que ser llevará a cabo el 19 de noviembre y el 30 de noviembre. Checa mis redes para que separes tu lugar.
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