Deportes
Por
Víctor González
Publicado el martes, 20 de enero del 2015 a las 16:12
Saltillo, Coah.- A su corta edad, Mónica Dibildox Hassaf ha logrado sobresalir en el mundo del bastón y la pelota; con sólo 16 años y siete dedicados al golf, hoy en día se ha convertido en un estandarte de esta disciplina que le ha permitido crecer a grandes niveles y alcanzar innumerables objetivos.
El gusto por el golf viene de familia, su padre, José Dibildox, ha sido el principal impulsor para que Mónica esté destacando y tenga una trayectoria de renombre nacional y mundial.
Sus números lo explican todo: es la número 1 a nivel regional, la segunda nacional y la 61 internacional.
Su madre Mónica y su hermano José también son parte de esta aventura que le ha permitido crecer como persona y como deportista. “El gusto por el golf es de familia, comenzando por mi papá, él fue profesional y recuerdo que nos llevaba a ver algunos torneos cuando vivíamos en México, jugábamos en el club de golf Bellavista y Valle Escondido”, comenta.
Acudir constantemente con su padre a los clubes fue lo que la orilló a decidirse por esta disciplina, no obstante a que tuvo múltiples opciones.
“Me gustaba baile, el basquetbol, la natación, el soccer, pero el gusto definitivo por el golf fue a los 10 años”, aclara.
“Desde entonces eran palos de plástico y pelotas de aluminio todos los días, y ahora cada vez se va haciendo más fuerte lo que es el sueño, la trayectoria ha sido un poco pesada, pero ha valido la pena”, indica. Su primera experiencia en un torneo oficial fue a los ocho años, en la Gira Regional.
“Lo hice por diversión, por conocer amigas, ver los campos, compartir y admirar la naturaleza, fue divertido”, dice.
Sin embargo, al corto tiempo pudo conocer los tragos amargos, pero que, considera, le han servido para ponerse nuevas metas y seguir creciendo.
“Tuve una experiencia difícil a los 10 años en el Campeonato Nacional Interzonas que se juega por equipos, ahí me quede a un punto de poder hacer equipo, me marcó mucho, fue triste, pero a partir de ahí hicimos otro gran equipo mi familia y yo juntos”.
Recuerda que después, en un torneo celebrado en Tampico, su tarjeta fue 2 arriba de par para quedarse con el primer lugar que sanó la herida y significó mucho para ella: “las malas experiencias se han convertido en poder para crecer”.
ACIERTA ‘UNA PALOMITA’
En este momento Mónica estudia el tercer semestre de preparatoria abierta; aún no decide cuál carrera podría estudiar, pero tiene la fortuna de haber recibido una importante cantidad de ofertas para hacer la Universidad en Estados Unidos, como ella lo desea.
“Es una palomita más en mi lista”, comenta, “quiero terminar la prepa para buscar la universidad en Estados Unidos, no estoy segura al lugar al que me vaya a ir, tuve la fortuna de recibir 46 ofertas, me siento muy contenta”. José, su hermano, ha sido importante en su camino deportivo, pues con él ha aprendido al mismo tiempo que se divierte.
“Mi hermano también practica y hasta nos agarramos de repente a jugar juntos, es divertido porque tengo a alguien cercano que puede compartir ese sueño conmigo”, dice, “me gustaría que cuando él crezca me diga: ‘quiero ser como mi hermana’, yo aprendo mucho de él, tiene mucha facilidad para jugar y me fascina poder compartir experiencias con él”. Recientemente Mónica participó en el Torneo Nacional Abierto: “es el cuarto año que lo juego con metas nuevas cada vez. El año pasado terminé en el lugar 18 y ahora en sexto, para mí es un gran logro, esta última vez me vi con la oportunidad de estar entre los primeros tres, pero detalles de juego me lo impidieron”.
Poco antes estuvo en el Polo Invitational, donde fue seleccionada de entre las 607 que conforman el ranking internacional.
“Fue en noviembre del año pasado, se seleccionan a las 72 mejores, jugamos en Florida y después del corte que se hace a las primeras 32 me quedé por un punto y no pasé, estuve en el lugar 33”, explica.
También ha sido pieza clave en la Gira Infantil Juvenil de la Zona Norte: “desde los 12 años he estado ahí, son seis etapas por año y llevo 42 en primer lugar y dos en segundo”. A pesar de su corta trayectoria, está consciente de la responsabilidad que carga, pues algunos de los jugadores que apenas comienzan, de menor edad, ya se han fijado en ella como un modelo a seguir.
“Los chiquitos se fijan en mí, eso es una gran responsabilidad, me llena de emoción saber que a mis 16 años ya soy ídolo de alguien, estoy segura que a lo mejor va a haber gente que me diga que quiere ser como yo y espero que mis experiencias puedan servirles, voy a hacer lo posible para que la gente crezca”, menciona.
“Recuerdo cuando después de un torneo un niño se acercó a mí y me pidió que lo dejara tomarse una foto porque me admiraba, claro que acepté, fue una de las experiencias que tengo muy marcada y nunca se me va a olvidar”. La preparación es constante y estricta; Mónica se entrega por completo a sus actividades sin descuidar detalles, de manera cotidiana.
Los lunes, miércoles y jueves comienza su rutina diaria acudiendo al gimnasio de 7:00 a 10:00 horas.
“Después dedico una hora de desayuno y descanso, un poco de tiempo a la familia, otro a la escuela, y a las 12:00 hago juego corto hasta las dos de la tarde”, manifiesta, “y en las tardes continúo con la práctica”.
“Los martes y viernes, escuela también, y luego estoy en el campo de práctica, siempre supervisada y apoyada por mi padre que es mi coach”.
Destaca que los fines de semana son más familiares, ya que los dedica por completo a su familia, con quien comparte los greenes durante la jornada de convivencia y diversión. Mónica se prepara ahora para afrontar un torneo de invitación en Estados Unidos, donde acude la gente más destacada y con gran nivel.
“Espero poder tener un buen resultado, también viene el Campeonato Nacional Interzonas, estamos buscando calificaciones para el US Open, el US Amateur y el US Girls”, revela. Gracias al apoyo de sus padres, siempre ha logrado sus metas, superando cualquier obstáculo por más difícil que parezca.
Mónica Hassaf y José Dibildox son su mayor orgullo, a ellos les debe lo que es y lo que puede lograr en el largo camino que aún le espera.
“Mi padre me ha ayudado a crecer, juntos hemos aprendido a salir en toda ocasión, es mi ídolo, no por menospreciar a mi mamá, ella también me ha ayudado mucho, pero hablando de golf las experiencias de mi papá me han ayudado a crecer al compartirlas conmigo. Mi mamá siempre tiene la palabra o frase para cada momento, aunque sea muy difícil, siempre está a mi lado apoyándome”.
Y culmina la charla con una frase que considera muy importante: “tener los pies en la tierra siempre es más importante que ser la número 1 del mundo”.
ch
SE DECIDE POR EL GOLF
ALTAS Y BAJAS
SU HERMANO: SU CÓMPLICE
CRECE LA COSECHA
UN EJEMPLO Y UN ORGULLO
DISCIPLINA ANTE TODO
LO QUE VIENE
SUS PADRES: SUS ÍDOLOS
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