Internacional
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Grupo Zócalo
Publicado el viernes, 16 de enero del 2026 a las 19:15
Washington, Estados Unidos.- La muerte de Geraldo Lunas Campos, inmigrante cubano de 55 años, ocurrida el 3 de enero en un centro de detención de Texas, ha desatado versiones enfrentadas entre autoridades federales y testigos. Mientras el gobierno de Estados Unidos afirma que se trató de un suicidio, el médico forense del condado de El Paso indicó de manera preliminar que el fallecimiento sería clasificado como homicidio.
De acuerdo con información proporcionada a la familia, la autopsia preliminar determinó que la causa de muerte fue asfixia por compresión en el pecho y el cuello. Un testigo declaró que Lunas Campos perdió la vida después de ser esposado, derribado por varios guardias y sometido a una llave de estrangulamiento hasta quedar inconsciente.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) reportó inicialmente que el detenido murió en el Campamento East Montana, una instalación ubicada en terrenos de Fort Bliss, sin mencionar un altercado previo. Posteriormente, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ajustó su versión y aseguró que el migrante intentó quitarse la vida y se resistió al personal.
Un detenido salvadoreño que presenció los hechos desde una celda de aislamiento disciplinario relató que Lunas Campos gritó que no podía respirar mientras era inmovilizado por al menos cinco custodios. Según su testimonio, el hombre dejó de moverse tras varios minutos y solo entonces le retiraron las esposas.
El caso ha incrementado el escrutinio sobre las condiciones en los centros de detención migratoria, en un contexto de detenciones masivas a nivel nacional. El Campamento East Montana, considerado el que podría convertirse en el mayor centro de detención del país, es operado por una empresa privada sin experiencia previa en prisiones.
Lunas Campos residió más de dos décadas en Rochester, Nueva York, y había ingresado legalmente a Estados Unidos en 1996. Fue detenido por ICE en julio, debido a antecedentes penales que lo hacían sujeto a deportación. Su familia ha cuestionado dichas acusaciones y lo describe como un padre dedicado.
Especialistas en patología forense señalaron que la clasificación de homicidio no implica necesariamente intencionalidad, pero sí establece que la muerte no habría ocurrido sin la intervención de los custodios. Esta determinación podría ser clave para posibles responsabilidades penales o civiles.
La familia de Lunas Campos exige justicia y denuncia falta de información por parte de las autoridades. Su expareja afirmó que solo busca que el cuerpo sea entregado y que se esclarezca lo sucedido. “Solo quiero justicia y que su cuerpo esté aquí”, expresó.
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