Nacional

Publicado el jueves, 25 de diciembre del 2025 a las 19:27
Ciudad Juárez. — Para miles de personas en movilidad, la Navidad de 2025 se ha convertido en un ejercicio de resistencia. En los extremos norte y sur de México, la celebración se vive bajo la sombra de la incertidumbre política impuesta por la administración de Donald Trump y el desgaste emocional de un exilio que parece no tener fin.
Desde las gélidas calles de Ciudad Juárez hasta el húmedo calor de Tapachula, el panorama es similar: albergues saturados, familias fracturadas y una esperanza de cruzar a Estados Unidos que se desvanece frente a las nuevas restricciones migratorias.
En la frontera con El Paso, Texas, el fenómeno migratorio ha dado un giro amargo. Albergues como el comedor Pan de Vida reportan el regreso de personas que ya habían logrado independizarse.
– El ciclo de la exclusión: Migrantes que rentaban viviendas o trabajaban han vuelto a los refugios tras ser despedidos o deportados. Sin documentos legales, integrarse a la economía formal mexicana resulta “casi imposible”, según explica Ismael Martínez, representante del centro.
– Historias de fe y carencia: Lida Reyes, hondureña, pasa la cena con tres de sus hijos recordando el pollo al horno de su tierra, mientras María del Refugio, madre soltera de Torreón, asegura que su “mejor regalo sería tener una casa propia” para dejar de vivir en la incertidumbre.

En el límite con Guatemala, la situación es de parálisis. Tras un año de políticas restrictivas en EE. UU., cientos de migrantes han optado por intentar establecerse en Chiapas, aunque las condiciones son precarias.
América Pérez, coordinadora del Servicio Jesuita a Refugiados (SJR), señala que la Navidad agudiza la vulnerabilidad. Muchos pasan las fiestas en “estaciones migratorias o situación de calle”, careciendo incluso de lo básico para una cena digna.
” “En México hay mucha discriminación; se lucha por la aceptación y la documentación demora demasiado”, relata Carmen, una migrante cubana que describe un entorno de hostilidad que se suma a la nostalgia por los que se quedaron atrás.
| Región | Desafío Principal | Sentimiento Predominante |
| Frontera Norte (Juárez) | Deportaciones y falta de empleo formal. | Incertidumbre y frustración. |
| Frontera Sur (Tapachula) | Estancamiento burocrático y precariedad. | Nostalgia y discriminación. |
A pesar del entorno adverso, el espíritu comunitario sobrevive en las “cuarterías” y albergues, donde familias de distintas nacionalidades comparten lo poco que tienen. Para la mayoría, el deseo de Año Nuevo no es el “sueño americano”, sino simplemente la estabilidad: un permiso de trabajo, un techo seguro y el fin del maltrato en territorio mexicano.

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