Todavía no termina de acomodarse en el sillón de dirigente morenista en el estado, pero Diego del Bosque ya se encargó de acomodar a su primo en la segunda cartera más importante, o en la primera, si se considera que se lleva la mitad de las prerrogativas.
Se trata de Antonio Castro Villarreal, quien, como lo anticipamos, fue impulsado por Del Bosque para encabezar el Instituto de Formación Política de Morena en Coahuila, el cargo más disputado entre los morenistas por el presupuesto que tiene, algo así como 20 millones de pesos al año.
Además de sueldo “fifí”, el primo del dirigente morenista tendrá a su cargo cinco asistentes, un secretario particular, vehículo asignado y un coordinador por cada región del estado, todos, por cierto, amigos del exdiputado federal. ¿Qué tal?
Primo de oro
Pero al interior de Morena la crítica por el nombramiento que le dieron a Antonio Castro Villarreal no es solo por el nepotismo (como en los mejores tiempos del viejo PRI) que se genera en el partido por su relación familiar con Del Bosque Villarreal. La principal crítica, nos aseguran, es que no tiene antecedentes laborales, ni académicos; según esto, entró a estudiar Economía, pero abandonó la carrera. Tampoco tiene trayectoria política. Aún así, el primo de oro podrá presumir sueldazo.
Por cierto, que priistas y panistas del estado son los más contentos con el nombramiento del exdiputado federal Diego del Bosque Villarreal como delegado en funciones de dirigente de Morena en Coahuila. No hay que ser, ¿a poco no le ven futuro?
Panistas entrampados
En el Partido Acción Nacional del estado encendieron los focos de alarma. A la dirigencia, que controla la dupla Jesús de León Tello-Guillermo Anaya Llamas, cayó como cubetazo de agua fría la resolución del Instituto Nacional Electoral para que, a partir de ya, en la designación o selección de candidatos a gobernador se privilegien criterios de equidad de género.
Ni de chiste
En la cúpula panista saben que si por alguna razón deben postular mujer en la elección de 2023, no tienen cuadros políticos, por lo menos no en la tribu que controlan, porque fuera de ella están perfiles como el de la abogada Esther Quintana Salinas, o la excandidata a la alcaldía de Saltillo, Teresa Romo Castillón, pero pues obvio, como se cuecen aparte, no entrarían en sus planes.
El caso es que los panistas están entrampados con el asunto de equidad.
Quiere dejar sucesor
Juan Adolfo Von Bertrab Saracho está por dejar el asiento que desde hace cuatro años calienta en el Consejo de Participación Ciudadana de Coahuila, el último de ellos, como presidente, pero por lo visto no se quiere ir sin dejar sucesor.
Resulta que el expresidente del Consejo Regional de Seguridad Pública en La Laguna hace lo necesario para impulsar la nominación de Mario Hernández González, uno de los tres finalistas en la carrera para designar nuevo consejero. Hernández es el alfil de Von Bertrab, quien, por lo visto, al menos por ahora dejó a un lado la camisa de representante ciudadano y se puso la de grillo.
Los otros dos finalistas son Juan Carlos Guzmán Escobedo y Marco Antonio Yeverino Rodríguez y si bien es cierto este lunes inician los foros de consulta sobre la terna, el proceso corre el riesgo de convertirse en mera simulación.
No tiene presupuesto
Armando Guadiana Tijerina no cree en nadie este domingo. Convocó a un evento con el pretexto de su tercer informe como senador, y, como lo adelantó el Marqués, confirmaron asistencia gobernadores electos y buen número de sus colegas en la Cámara Alta.
Hasta ahí, todo bien, pero como en la vida, y más en la política, la felicidad no es completa, el legislador del Stetson no más no tiene resultados en la gestión de recursos para el proyecto que tanto cacareó: el tren suburbano para comunicar a las zonas industriales de Ramos Arizpe y Derramadero, al sur de Saltillo.
Ahora mismo, cuando está prácticamente visto cómo quedará el Presupuesto de Egresos de la Federación para el próximo año, el “Coahuilteca” solo anda en la mente del senador y ni un gesto tiene de Palacio Nacional.
Del plato a la boca…
Coordinó el equipo de transición y todavía en abril, como gobernador electo de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda despejó dudas y aseguró que Hernán Villarreal Rodríguez sería secretario de Gobierno, pero como en política las cosas cambian, resulta que el economista, quien durante años fue saltillense adoptado, cuando se desempeñó como profesor titular de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, sí estará en el gabinete del nuevo Gobierno, pero como titular de la Secretaría de Movilidad, nada menor, por supuesto.
En Gobierno, Samuel designó a Javier Navarro Velasco, ahora expresidente del Consejo de Participación Ciudadana en Nuevo León.
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