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Crea polémica entrega de premio Magdalena Mondragón

Denuncian que jurado otorgó primer lugar a miembro de la universidad, pese a bases de la convocatoria

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Crea polémica entrega de premio Magdalena Mondragón
Saltillo, Coah.- El pasado 7 de noviembre, el 31 Premio Nacional de Cuento y Ensayo Magdalena Mondragón, organizado por la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), dio a conocer a sus ganadores. La categoría de Ensayo recayó sobre el trabajo de Ángeles Sidharta Ochoa Contreras, por su texto Hemingway y Gelhorn: La Historia de una Influencia Mutua, mientras que la sección de Cuento fue otorgada a Alejandro Pérez Cervantes, por su trabajo El Corazón es un Perro Perdido.

Fue este segundo nombre el que comenzó una polémica en redes sociales, ya que la convocatoria estipula en su segundo punto que “No se aceptarán trabajos enviados simultáneamente a otros a concursos o que esperen dictamen editorial, ni aquellos que hayan sido premiados en otro certamen. Tampoco se permitirá la participación de trabajadores de la institución convocante, esto incluye a quienes ingresen o dejen de laborar en ella en cualquier momento del proceso del premio: desde la publicación de la convocatoria hasta el momento del fallo. Los miembros del Consejo Editorial de la Universidad Autónoma de Coahuila se hallan inhabilitados para postular trabajos”, y al ser Pérez Cervantes parte del cuerpo docente de la Escuela de Artes Plásticas ‘Profesor Rubén Herrera’, contraviene este punto.

Quejas en redes
Al momento de darse a conocer los ganadores del premio en la página de Facebook DPC UAdeC, fue la poeta Esther M. García quien hizo ver su inconformidad con el comentario: “Qué onda con el punto 2 de las bases? No se supone que no deben participar trabajadores de la misma institución? Luego andan rasgándose las ropas y resulta que andan violando las bases” (Sic).

Y la usuaria Maly Nan, hermana de un participante, agregó: “Que no se supone que es maestro? Un amigo me pasó esto y leí que no participaban maestros ni nadie que trabajara en la uni, nos pueden aclarar?”.

Zócalo entrevistó al ganador en la premiación, llevada a cabo el día 8 de noviembre en el Ateneo Fuente, y al preguntársele sobre por qué decidió participar en el certamen a pesar de conocer las bases, respondió que “la convocatoria posee una ambigüedad en la que señala que son los miembros del Comité Editorial de la Universidad los que están inhabilitados para enviar trabajos, por eso yo envié”.

Fue Eliezer Jáuregui, coordinador general de Difusión y Patrimonio Cultural de la Universidad, quien explicó a Zócalo que “la ambigüedad a la que hizo alusión el maestro Pérez Cervantes nos la hizo ver el jurado. Lo que hicimos nosotros como parte de la institución que organiza este certamen fue poner manos en el asunto para aclarar, modificar y corregir la redacción de este certamen”.

El jurado de esta edición del premio –que no fue dado a conocer sino hasta el mismo momento de la premiación– estuvo compuesto por la poeta saltillense Marlén Curiel-Ferman, el escritor lagunero Jaime Muñoz Vargas, y el autor saltillense Gerardo Carrera Vázquez, quienes decidieron entregar el premio a El Corazón es un Perro Perdido debido a su calidad literaria, a pesar de que contraviniera la segunda base de su convocatoria.

Aunque Zócalo buscó una declaración por parte de alguno de los jurados, fue Curiel-Ferman quien explicó que “se determinó no dar más declaraciones al respecto, salvo las manejadas por la propia Universidad”.

Corrección a futuro

Para saber el por qué de su decisión de premiar el cuento de un trabajador de la institución aunque eso significará ignorar la segunda base de la convocatoria, Jáuregui apuntó que “cuando se abrió la plica de los ganadores de cuento, en el caso del maestro Pérez Cervantes la ficha no mencionaba su currículum, no se mencionaba en ninguna de las partes que él era maestro, el jurado lo desconocía”.

Cuando el jurado dio a conocer el fallo del premio, fue la Coordinación Cultural quienes les hicieron saber que era docente, lo cual provocó que el comité siguiera deliberando y “dada la calidad del maestro por sobre todos los otros escritores decidieron entregarle, por excepción, el premio”.

Al cuestionársele, también, el porqué no optar por declarar desierto o entregar el puesto a otro concursante, Jáuregui recordó que en su edición 30 el premio no tuvo ganadores debido a la escasa calidad de los trabajos recibidos, en esta, en cambio “llegó un gran número con calidad de envergadura literaria, pero también respetándoles la libertad y el espíritu de juicio de trabajo del jurado, decidimos respetar el fallo de ellos que, como excepción, estaba premiando ese trabajo”, y para lo cual también recurrieron al abogado general de la UAdeC, José de Jesús Centeno.

Jáuregui agregó, además, que para evitar este tipo de eventos en futuras ediciones, se hará un repaso correctivo a la convocatoria, en el que tratarán de eliminar esas ambigüedades.


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